Las ayudas para productos ortopédicos contemplan una subvención máxima de 1.500 euros por paciente y de 3.000 euros por unidad familiar. El apoyo se dirige a gastos relacionados con las condiciones de salud originadas por la enfermedad que padece cada persona.
Qué gastos pueden cubrir las ayudas
La subvención incluye la adquisición de productos ortopédicos, así como el coste de determinadas pruebas y prestaciones odontológicas. También puede destinarse a la compra de productos de parafarmacia.
El listado incorpora igualmente el abono de actividades de carácter rehabilitador. Todos los gastos deben guardar relación con las condiciones de salud derivadas de la enfermedad.
Límites por paciente y unidad familiar
La cuantía máxima individual queda fijada en 1.500 euros por paciente. Cuando la solicitud corresponda a una unidad familiar, el límite de la subvención asciende a 3.000 euros.