El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha planteado una reorientación del Sistema Nacional de Salud hacia un modelo con integración sociosanitaria. La propuesta sitúa la interoperabilidad del SNS como una herramienta necesaria para coordinar la atención y compartir la historia clínica del paciente entre todas las comunidades.
El cambio busca responder mejor a los problemas asociados a la cronicidad, la dependencia y la fragilidad. Fernández Sanz también ha reclamado una mayor capacidad resolutiva para la Atención Primaria y un refuerzo urgente de los recursos destinados a Salud Mental y Salud Bucodental.
La interoperabilidad del SNS, una prioridad para compartir historiales
La información sanitaria debería estar disponible para los servicios de las distintas comunidades, según el planteamiento expuesto por el consejero. Esa circulación de datos tendría que realizarse con una protección extrema de la información relacionada con la salud.
“Para dar ese paso más en la evolución, necesitamos de la interoperabilidad y de la gobernanza digital”, ha afirmado Jesús Fernández Sanz. La frase resume la importancia que otorga a las herramientas digitales para avanzar hacia una atención más conectada.
Más peso para la Atención Primaria y la salud mental
La reordenación defendida coloca la Atención Primaria en una posición central. El objetivo señalado es aumentar su capacidad para resolver los problemas de los pacientes, especialmente cuando existen situaciones de cronicidad, dependencia o fragilidad.
El planteamiento incorpora también un incremento urgente de los recursos para Salud Mental y Salud Bucodental. El texto no concreta el importe ni el calendario de ese refuerzo, pero sí lo presenta como una de las necesidades del nuevo modelo asistencial.