El atleta italiano Alex Schwazer, conocido por ser el campeón olímpico de marcha en los Juegos de Beijing 2008, se enfrenta a un nuevo escándalo en su carrera tras dar positivo en un control antidopaje. Esta vez, el resultado ha sido positivo por eritropoyetina, lo que podría llevarle a una suspensión y a una investigación penal, según ha informado la Agencia Antidopaje Alemana (NADA) este lunes.
Resultados de las pruebas en el Campeonato Alemán de Marcha
Schwazer fue sometido a pruebas de orina y sangre durante el Campeonato Alemán de Marcha en Ruta, que se celebró en la ciudad de Kelsterbach. En este evento, el atleta dio positivo en eritropoyetina, una sustancia prohibida que incrementa la producción de glóbulos rojos.
Implicaciones legales del doping en Alemania
El dopaje es considerado un delito en Alemania, y el caso de Schwazer infringe tanto los principios del Código Mundial Antidopaje (WASC21) como el Código Nacional Antidopaje (NADC21) y la normativa antidopaje de la Federación Alemana de Atletismo (DLV). Por esta razón, la NADA ha comenzado los trámites pertinentes y ha notificado a la fiscalía sobre el asunto.
Defensa del atleta ante las acusaciones
En una rueda de prensa, Schwazer se defendió de las acusaciones, proclamándose «inocente» y negando haber consumido eritropoyetina o cualquier otra sustancia prohibida. «Tengo 41 años, una familia maravillosa y mi vida. Mi trabajo no tiene nada que ver con el deporte de alto rendimiento», afirmó.
Historial de sanciones por dopaje
Este no es el primer incidente de doping en la carrera de Schwazer. En 2012, antes de los Juegos Olímpicos de Londres, dio positivo por EPO y admitió la infracción, lo que le llevó a una sanción de cuatro años. En 2016, fue nuevamente sancionado por dar positivo por esteroides anabolizantes, recibiendo una inhabilitación de ocho años, lo que le impidió competir en los Juegos de París 2024. En ambas ocasiones, a pesar de su defensa de inocencia, su recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo fue desestimado.
