El árbitro australiano Shaun Evans ha recibido el apoyo de su federación nacional en medio de la controversia generada por un gesto que realizó con la mano, el cual ha sido relacionado con el supremacismo blanco. Este incidente tuvo lugar poco antes del inicio del partido entre Alemania y Curaçao, en el marco del Mundial de fútbol que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá.
Respaldo de la federación nacional
La federación australiana ha manifestado su respaldo a Evans, subrayando que el árbitro siempre ha actuado con «profesionalidad, respeto e integridad». Este apoyo llega tras la polémica generada por un gesto de ‘OK’ invertido que se captó durante la transmisión, justo antes del inicio del partido del domingo. Este símbolo, que consiste en formar un círculo con el dedo índice y el pulgar, ha sido asociado con la extrema derecha y fue declarado símbolo de odio por la Liga Antidifamación (ADL) en 2019.
Declaraciones de Shaun Evans
Shaun Evans ha insistido en que su gesto fue «un tic involuntario y subconsciente» del que no se percató en el momento. A pesar de la controversia, la FIFA no encontró pruebas de que el árbitro hubiera infringido su código disciplinario, aunque solicitó explicaciones a Evans sobre el incidente.
Reacción de la Asociación de Árbitros de Fútbol Profesional
La Asociación de Árbitros de Fútbol Profesional (PFRA) ha recibido con satisfacción los resultados de la revisión realizada por la FIFA y ha reafirmado que Shaun Evans siempre ha representado los valores esperados de los árbitros de fútbol. Además, la PFRA ha celebrado la diversidad en el deporte y ha rechazado de manera categórica el racismo, la discriminación y cualquier forma de ideología extremista.
Contexto y aclaraciones de Evans
El árbitro aclaró el pasado lunes que no realizó «intencionadamente ningún gesto con la mano ni ningún símbolo para comunicar un mensaje, afiliación, juego o creencia de ningún tipo». Evans explicó que el movimiento fue un espasmo involuntario y que, en el momento, no era consciente de haberlo hecho. Posteriormente, se observó que repetía este movimiento mientras sostenía un bolígrafo entre los dedos.
Evans mostró comprensión por cómo se había interpretado su gesto y expresó su lamento. «Quiero dejar muy claro y afirmar categóricamente que no hice el símbolo con la mano sugerido de forma consciente ni deliberada. Arbitrar en el Mundial es el mayor honor de mi carrera y estoy deseando apoyar a mis colegas durante el resto del torneo», afirmó el árbitro australiano.
