El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha hecho un llamado a las autoridades de Estados Unidos para que reconsideren su política migratoria, con el objetivo de garantizar un Mundial de Fútbol «digno y seguro» para todos. Este evento deportivo, que comenzará este jueves y se extenderá hasta el 19 de julio, se celebrará también en México y Canadá.
Preocupaciones sobre la seguridad y el racismo
En un comunicado, Turk ha advertido que los perfiles raciales y la actitud «agresiva» de las fuerzas de seguridad ya están impactando a los equipos participantes. Según él, es crucial abordar estas cuestiones para evitar que afecten negativamente al torneo. «Se prevé que los eventos deportivos masivos sean aquellos en los que el mundo se une en paz», ha señalado, añadiendo que la tradición indica que estos eventos deberían llevar a «todo tipo de treguas».
Condiciones para jugadores y aficionados
Turk ha enfatizado que el Mundial debe ofrecer un ambiente digno y seguro no solo para los jugadores y equipos, sino también para sus seguidores y la sociedad en general. Este mensaje se vuelve más relevante en el contexto de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, especialmente después de que Teherán anunciara que su selección abandonará la competición si se producen protestas contra sus dirigentes en los estadios.
Desplazamiento del equipo iraní
Además, la selección iraní ha trasladado su campamento base de Arizona a Tijuana, México, lo que significa que solo podrán viajar el día del partido para disputar sus encuentros en territorio estadounidense. Esta situación se complica aún más con el caso del árbitro somalí Omar Artan, a quien se le ha negado la entrada a Estados Unidos, donde estaba programado para dirigir partidos en el Mundial.
Impacto en los seguidores
Los aficionados también están enfrentando dificultades, especialmente aquellos provenientes de países como Marruecos, quienes han visto sus visados denegados o revocados, a pesar de haber incurrido en altos costes. Turk ha manifestado que esto incrementa las «preocupaciones» sobre las prácticas policiales y las políticas migratorias de la Administración del presidente Donald Trump.
Un llamado a la dignidad y los derechos humanos
Ante esta situación, Turk ha instado a «dejar de deshumanizar» a los migrantes y ha subrayado que la responsabilidad de respetar los Derechos Humanos recae en los países que albergan los partidos. «Espero que toda esta deshumanización llegue a su fin. Nadie se beneficia de estas narrativas, que dividen y polarizan», ha lamentado.
