El capitán del Rayo Vallecano, Óscar Trejo, se prepara para la final de la Conference League que se disputará el próximo miércoles a las 21:00 horas contra el Crystal Palace. A pesar de ser conscientes de que no son los favoritos, Trejo afronta este momento con «la ilusión de los niños que reciben un juguete nuevo». Además, considera que ganar este título podría ser un incentivo para que el entrenador Íñigo Pérez continúe en el banquillo.
Un sueño hecho realidad
En el ‘Media Day’ celebrado en la ciudad deportiva del club, Trejo expresó su emoción por llegar a esta final: «Es un final de temporada soñado. Hace 20 años que estoy en España y es como si fuera un sueño. El tiempo ha pasado volando y llegar a una final, en el último día, el último partido aquí en el club, es algo soñado que quiero disfrutar al máximo».
La última batalla como capitán
Este encuentro será el último partido de Trejo con el Rayo Vallecano, un hecho que no imaginaba que sucedería en una final europea. «No estamos acostumbrados a este tipo de partidos, pero vamos con la ilusión de esos niños que quieren abrir un juguete nuevo. Con esa sensación vamos al partido del miércoles, y a ‘full’ para conseguir algo histórico», aseguró el capitán.
El ambiente en Vallecas
Trejo también destacó la conexión que siente con la afición: «Vemos a la gente ilusionada. Queríamos asegurar la permanencia para disfrutar de este momento, del cariño. Entre Liga y Conference no lo disfrutábamos tanto. Ahora venimos antes, nos quedamos más tarde y comemos aquí. A partir del martes, los nervios comenzarán a aparecer».
Valores del Rayo Vallecano
Para el argentino, el Rayo representa amor, humildad y trabajo. «La adrenalina y, sobre todo, la pasión de Vallecas en días de partido son inigualables. Nos conocemos bien, no solo nosotros, también nuestras familias. Eso facilita todo. Trabajar en un lugar donde te sientes cómodo y tener amistad es lo más importante», agregó.
El futuro del entrenador
Con respecto al futuro de Íñigo Pérez, Trejo manifestó su deseo de que el técnico continúe en el club: «Que el año que viene este grupo pueda jugar en Europa sería un gran aliciente para que se quede. El club debe seguir creciendo y trayendo buenos jugadores para que podamos mejorar».
La perspectiva de Ivan Balliu
Por su parte, Ivan Balliu, otro de los capitanes del Rayo, considera que esta final es «un premio a este grupo». «Es mi sexta temporada aquí y todo lo que he vivido ha sido espectacular. Trejo se va, y llegar a una final con la posibilidad de levantar un título sería el final perfecto», compartió.
Un pacto entre compañeros
El lateral albanés reveló un divertido pacto entre compañeros: «El lunes, mientras comíamos con Isi (Palazón), Unai (López) y Trejo, surgió la idea de hacernos un tatuaje si ganamos. Yo hice un boceto en una servilleta, aunque no soy bueno dibujando», comentó entre risas.
El rival y la afición
Sobre el Crystal Palace, Balliu admitió que no pensaban llegar tan lejos, pero ahora sienten que es posible. «Los vimos en el hotel en Valencia antes del partido contra el City. Son muy físicos y rápidos, pero si controlamos bien el partido, podemos lograrlo», subrayó. Además, destacó la importancia de la afición: «Sería espectacular convertir Leipzig en Vallecas. Estoy seguro de que nuestra gente gritará más fuerte».
En definitiva, tanto Trejo como Balliu comparten una ilusión palpable por lo que está por venir, conscientes de que este partido representa una oportunidad única en la historia del Rayo Vallecano.
