Este viernes se llevaron a cabo las semifinales de la Final Four de la Champions League de futsal en Pésaro, Italia, donde el Jimbee Cartagena Costa Cálida y el Illes Balears Palma Futsal enfrentaron a sus rivales en busca de un lugar en la gran final. El Cartagena se vio las caras con el Sporting de Portugal, mientras que el Palma se enfrentó al Étoile Lavalloise Mayenne.
El Cartagena se queda a las puertas de la final
En el primer partido, el Jimbee Cartagena empató 3-3 con el Sporting de Portugal, pero fue eliminado tras perder 5-6 en la tanda de penaltis. A pesar de un comienzo prometedor, donde Waltinho Fernandes abrió el marcador en el minuto 12, seguido por un segundo gol de Francisco Cortés en el 18′, el equipo lisboeta reaccionó tras el descanso. Zicky Té acortó distancias en el 22′ y Felipe Valério empató poco después.
El encuentro se tornó emocionante, y tras no haber un ganador en el tiempo reglamentario, se disputó una prórroga. Tomás Paçó adelantó al Sporting en el primer tiempo extra, pero el Cartagena no se rindió y Gon Castejón logró el 3-3. A pesar de un par de intervenciones destacadas del portero Chispi Guillamón, el Cartagena no pudo evitar la tanda de penaltis, donde Muhammad Osamanmusa falló el sexto lanzamiento, permitiendo a Felipe Valério sellar la victoria para el Sporting.
El Palma Futsal avanza a la final
En la otra semifinal, el Illes Balears Palma Futsal logró una impresionante remontada ante el Étoile Lavalloise Mayenne. A pesar de que los franceses comenzaron el partido de forma arrolladora, logrando un 1-6 y un ‘hat-trick’ de Ouassini Guirio, el Palma no se dio por vencido. Un gol de Fabinho Carneiro al borde del descanso despertó esperanzas en el equipo español.
Ya en la segunda mitad, Lucas Machado y Deivão Pasinato sumaron más goles, y Fabinho Carneiro completó su propio ‘hat-trick’, logrando la igualdad en el marcador. Sin embargo, la prórroga no deparó más goles y se decidió nuevamente en la tanda de penaltis. El Palma fue certero en sus lanzamientos, mientras que su portero Luan Muller, a pesar de estar con molestias físicas, detuvo el penalti decisivo del Étoile, asegurando así el pase a la final y la oportunidad de conquistar su cuarto título.
