El debate en torno a la participación de Rusia y Bielorrusia en competiciones internacionales de fútbol ha tomado un nuevo giro tras las declaraciones del comisario europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, Glenn Micallef. Este se ha manifestado en contra de la propuesta del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de levantar el veto que pesa sobre estas naciones, argumentando que la agresión a Ucrania sigue activa.
Rechazo a la propuesta de Infantino
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Micallef hizo un llamado a aficionados, sindicatos y otras organizaciones para establecer «límites claros» sobre lo que se considera aceptable en el ámbito deportivo. Defendió un modelo que promueva la «responsabilidad» y la «solidaridad».
El comisario subrayó que «permitir que los agresores regresen al fútbol mundial como si nada hubiera pasado ignora riesgos reales para la seguridad y el profundo dolor causado por la guerra». Afirmó que los símbolos del deporte, como banderas, uniformes e himnos, representan a los estados y sus valores, por lo que la normalización de la situación no es aceptable.
El impacto del deporte en la sociedad
Micallef enfatizó que «en el deporte no existe el vacío» y que este «refleja quiénes somos y qué decidimos defender», un aspecto que cobra mayor importancia en el fútbol, dado que «marca el tono del deporte mundial». Reiteró que «nuestros valores no se negocian».
Asimismo, recordó que «otros deportes, federaciones y Estados miembros de la UE» han expresado sus preocupaciones respecto a la propuesta de Infantino. Indicó que las decisiones sobre este tema deberían tomarse mediante «debates colectivos, evaluaciones de riesgos y estableciendo límites claros».
La opinión de Infantino y la respuesta de Ucrania
Las declaraciones de Micallef se producen después de que Gianni Infantino, en una entrevista con Sky News, lamentara que el veto a los equipos rusos y bielorrusos «no ha servido de nada» y que solo ha generado «más frustración y odio». Infantino propuso levantar la prohibición, al menos en la categoría juvenil.
El presidente de la FIFA afirmó: «Tenemos que hacerlo (levantar el veto), al menos en la categoría juvenil. Esta prohibición no ha servido de nada. Esto sólo ha creado más frustración y odio». Sin embargo, estos comentarios han sido rechazados por países como Ucrania, cuyas autoridades consideran que las declaraciones de Infantino son «irresponsables» e «infantiles». El ministro de Deportes de Ucrania, Matvii Bidnyi, recordó que desde el inicio de la agresión a gran escala por parte de Rusia, más de 650 deportistas y entrenadores ucranianos han perdido la vida, incluyendo a más de 100 futbolistas.
