La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha respondido a las recientes declaraciones del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, enfatizando que su región nunca ha rechazado a ningún menor migrante. «Nosotros hemos estado acogiendo y seguimos acogiendo a los menores a los que van asignando; no hemos dejado de atender en ningún momento», afirmó Padilla.
Reacción de Padilla ante las afirmaciones de Clavijo
La reacción de Padilla se produce tras las afirmaciones de Clavijo, quien este martes, después de una reunión con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, anunció que el Gobierno canario solicitará a la Fiscalía de Menores que actúe si alguna comunidad autónoma se niega a acoger a los menores migrantes que le corresponden, conforme a la modificación de la Ley de Extranjería.
Dificultades en la acogida de menores
El presidente canario mencionó que, aunque no desea «estigmatizar a ninguna» comunidad, enfrenta «problemas» con La Rioja, Madrid y Castilla-La Mancha. Afirmó que cada vez que se contacta con estas comunidades, indican que «no» tienen plazas disponibles y «no» cuentan con los recursos necesarios.
Defensa del modelo de acogida en Castilla-La Mancha
Ante estas afirmaciones, la portavoz del Gobierno castellanomanchego subrayó que en varias ocasiones han recibido asignaciones de menores que finalmente no se concretan en traslados. «Pero nosotros estamos acogiendo y estamos acogiendo en un nivel máximo», aseguró Padilla.
Padilla defendió que el modelo de acogida en Castilla-La Mancha ha sido diseñado desde hace tiempo «para proporcionar las mejores condiciones a estos menores de edad», quienes, según recalcó, «requieren atención por parte de profesionales».
Necesidad de financiación adecuada
La portavoz del Ejecutivo regional expresó su sorpresa por las declaraciones de Clavijo, afirmando que «no puede decir el presidente de Canarias en ningún momento que se haya rechazado a ningún menor». Además, insistió en la importancia de dotar de la financiación necesaria para garantizar una acogida «con dignidad» a estos menores, advirtiendo que «hasta el momento no están todos los (recursos) que se necesitan».
