El piloto español Alex Palou ha alcanzado un hito impresionante en su carrera al conseguir cuatro títulos en la IndyCar, de los cuales los tres últimos son consecutivos. Este logro, que él mismo califica como un «sueño», lo ha llevado a reflexionar sobre su trayectoria en un deporte donde competir desde Europa presenta grandes desafíos.
Un sueño hecho realidad
En una entrevista proporcionada este miércoles por los organizadores de los Premios María de Villota, Palou expresó su satisfacción por sus logros, afirmando: «Han sido cuatro títulos de campeón, no está mal. Estoy muy contento de este recorrido, nunca lo habría pensado y ha sido un sueño». Para el piloto catalán, provenir de Europa complica la competencia en eventos como la IndyCar y los circuitos ovales, un entorno que no ha sido parte de su formación temprana.
Recepción en Estados Unidos
Palou también compartió su experiencia en Estados Unidos, donde ha notado una mezcla de opiniones sobre sus triunfos. «Incluso a quienes no les gusta mucho que alguien no americano gane, pero la mayoría me ha acogido como si fuera uno de ellos y, a nivel de prensa, puedo decir que les encanta. Me han acogido muy bien», comentó.
La importancia de un gran equipo
El piloto barcelonés atribuye parte de su éxito a «estar justo en el momento adecuado» y a contar con un equipo sólido como Chip Ganassi Racing. «Me han salido las cosas muy bien. No todo es ser rápido, debes tener un equipo detrás que esté en su mejor momento, al máximo. Estar a tope, trabajar a tope», enfatizó.
Victorias y su repercusión en España
Aparte de sus triunfos en la IndyCar, Palou se coronó campeón de las 500 Millas de Indianápolis en 2025, un logro que ha tenido un gran impacto en España. «Es posible que la IndyCar en sí, sea una competición que no se ha seguido mucho en España, pero, en cambio, las 500 Millas están en el imaginario popular y haberlas ganado ha servido para que se hayan seguido mucho más este año», señaló.
Mirando hacia el futuro
En cuanto a sus metas, Palou no se siente presionado por alcanzar un nivel específico. «He llegado donde quería llegar y el reto ahora es seguir compitiendo y ser un poco mejor que el año anterior, también como persona. Nunca seré el mejor piloto que pueda ser porque siempre hay un margen de mejora. El reto es seguir ganando, seguir sumando y seguir siendo feliz», afirmó, a pesar de no haber logrado llegar a la Fórmula 1 con McLaren.
Su rutina diaria
Respecto a su día a día, el piloto explicó que varía según la época de la temporada. «Cuando estamos a tope de competición, son tramos muy densos. Son 17 carreras más test en apenas seis meses para que la competición no coincida con la NFL. En ese tramo tan concentrado, bastante tengo con mantenerme en forma, estar a tope físico, haciendo muchos simuladores, ‘crossfit’ con pocas cargas de peso», detalló Palou.
El trabajo mental y la seguridad en el motorsport
Palou también ha intentado trabajar en su fortaleza mental, aunque reconoce que aún no ha encontrado un método que le funcione. «La mente la trabajas cuando te pones al límite, te enfocas ahí, pero en trabajo mental específico no hago nada que me ayude realmente», concluyó. Además, no le preocupa la peligrosidad de su trabajo. «Es parte de todo y está ahí, pero no pienso en la muerte cuando estoy pilotando. Estoy en una época del ‘motorsport’ con mucha suerte por la seguridad que existe, es máxima», subrayó.
Honor al Premio María de Villota
Finalmente, Palou expresó su emoción por recibir el Premio María de Villota, destacando la cercanía que siente con la familia Villota desde sus inicios en la Fórmula 3. «Para mí es superespecial y un gran honor por la cercanía que tengo con la familia», concluyó.
