La NFL hizo historia el pasado fin de semana al celebrar su primer partido oficial en España, un evento que tuvo lugar en el emblemático Estadio Santiago Bernabéu. Mientras los Miami Dolphins se enfrentaban a los Washington Commanders, un equipo de cientos de profesionales trabajaba tras bambalinas para garantizar que todo saliera a la perfección, implementando medidas de ciberseguridad similares a las que se utilizan en la Super Bowl.
Medidas de ciberseguridad en el partido
Tomás Maldonado, Chief Information Security Officer (CISO) de la NFL, compartió su perspectiva con un grupo selecto de periodistas en las horas previas al encuentro. Según explicó, «los partidos internacionales requieren los mismos controles y una organización similar a la que se pone en marcha en una Super Bowl», haciendo referencia al evento culminante de la liga de fútbol americano.
Maldonado advirtió sobre el creciente atractivo que la NFL tiene a nivel internacional, lo que la convierte en un objetivo más susceptible a las amenazas cibernéticas. «A medida que aumenta nuestra popularidad internacional, nos convertimos en un objetivo más atractivo para diferentes adversarios. Eso es bueno para el negocio, pero significa que el volumen y la diversidad de amenazas cibernéticas aumentan», subrayó, destacando la colaboración con socios como Cisco para desarrollar soluciones de seguridad adaptadas y escalables.
Colaboración entre Cisco y la NFL
Durante el evento, Rob McQueen, vicepresidente de Patrocinios Globales de Cisco, enfatizó la alianza estratégica entre ambas organizaciones, enfocada en proporcionar una infraestructura segura y de alto rendimiento durante los momentos cruciales de la competición. Juntos, han creado un manual integral de redes y ciberseguridad que permite a la NFL detectar y responder a las amenazas en tiempo real, asegurando que las operaciones se mantengan activas y los datos estén protegidos ante posibles interrupciones o ataques.
La importancia de una infraestructura adecuada
El Estadio Santiago Bernabéu, sede del Real Madrid, ya contaba con una infraestructura equiparable a la de los estadios estadounidenses, lo que facilitó la organización del evento. Sin embargo, como apuntó Maldonado, esto no siempre es el caso en otras localizaciones. «En algunos lugares, como Brasil, construimos toda nuestra infraestructura de seguridad desde cero», recordó, refiriéndose al partido que marcó el inicio de la temporada 2025/2026 en Sao Paulo.
El CISO de la NFL destacó que la logística de los partidos internacionales es «más compleja» y que las «ventanas de preparación son más cortas». Además, hizo hincapié en que el fútbol americano presenta dinámicas diferentes a las de otros deportes que se siguen en Europa o Latinoamérica, dado que «los aficionados pasan más tiempo enganchados al teléfono móvil» debido a los parones del juego, lo que incrementa los riesgos en ciberseguridad y las exigencias de conectividad.
Desafíos futuros en ciberseguridad
Maldonado es consciente de que las amenazas seguirán en aumento a medida que la expansión de la NFL alcance más países. Sin embargo, su equipo trabaja incansablemente junto a sus socios para garantizar el uso de herramientas de seguridad de vanguardia, que ya incorporan Inteligencia Artificial (IA). «La IA ya está aquí. Vemos cómo se desarrolla y diseña esta tecnología para atacar a organizaciones específicas. Confiamos en socios como Cisco para usar la IA de forma defensiva», afirmó. También subrayó la importancia de mejorar los procesos internos y capacitar al personal sobre los beneficios y riesgos asociados.
El futuro de la NFL en España y más allá
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, anunció que se celebrarán más partidos de fútbol americano en España, con el ambicioso objetivo de realizar hasta 16 encuentros oficiales fuera de los Estados Unidos, uno por cada jornada de la temporada regular. El equipo de Maldonado ya está trabajando a fondo, con casi un año de anticipación, para enfrentar las amenazas cibernéticas que puedan surgir en el primer partido confirmado para la próxima temporada en Melbourne, Australia.