El damasquinado de Toledo ha sido oficialmente reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Bien Inmaterial por el Gobierno de Castilla-La Mancha. Esta decisión se fundamenta en la intención de proteger la identidad y la memoria colectiva de la ciudad, así como asegurar el futuro de esta importante tradición.
Reconocimiento del valor patrimonial
La consejera portavoz, Esther Padilla, hizo este anuncio durante la rueda de prensa celebrada este miércoles, donde se discutieron los acuerdos del primer Consejo de Gobierno del año. Para Padilla, «esta declaración representa un reconocimiento al valor patrimonial de una manifestación cultural que es reconocida y compartida por toda nuestra comunidad, estrechamente vinculada a la capital regional».
Colaboración en la defensa del damasquinado
La portavoz del Ejecutivo destacó que la declaración de BIC llega tras un año de colaboración entre varias consejerías del Gobierno regional, incluyendo las de Educación, Cultura y Deportes y de Economía, junto con la comunidad que ha defendido esta técnica durante siglos. En este sentido, Padilla extendió su agradecimiento a la Fundación Damasquinado de Toledo, la cual ha sido fundamental para impulsar esta iniciativa, así como a la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, que ha proporcionado una valoración rigurosa del damasquinado, resaltando su valor histórico y artístico.
Reconocimiento a los maestros damasquinadores
Además, Padilla reconoció el esfuerzo de los maestros damasquinadores y de los talleres y comercios que han sido clave en la difusión y comercialización del damasquinado a nivel mundial. «La ciudadanía de Toledo siente con orgullo que el damasquinado es una seña de identidad de esta ciudad y, por ende, de nuestra región. Es una obra colectiva», subrayó.
Compromiso con el futuro del damasquinado
La consejera enfatizó que esta declaración de BIC aboga por las nociones clave de la cultura, la identidad, la tradición y la transmisión. «Lo hacemos desde el compromiso con este arte milenario, no solo para honrar el pasado, sino también para mirar hacia el futuro», afirmó. Gracias a este reconocimiento, se potenciará la investigación, la documentación y la promoción del damasquinado, facilitando su transmisión a través de la enseñanza. En este contexto, Padilla recordó la implementación de un certificado de profesionalidad en damasquinado, que se ofrecerá en la Oferta Integrada de Formación Profesional. Este ciclo comenzará el próximo 26 de enero en la Escuela de Artes de Toledo, y el plazo de inscripción está actualmente abierto.
Cambio en Alcázar de San Juan
En otra parte de la reunión, la consejera portavoz anunció que el Consejo de Gobierno ha autorizado la cesión del uso de una parcela en el paraje ‘Casa Botines’, en Alcázar de San Juan, propiedad de la Junta. Esta cesión tiene como objetivo continuar con el desarrollo del proyecto de educación medioambiental ‘El Bosque de la Vida’.
Compromiso con la sostenibilidad
Padilla recordó que este programa, que se lleva a cabo anualmente por el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, se inició en 2019 con la idea de plantar un árbol nuevo por cada nacimiento en el municipio. A través de esta iniciativa, se realizan trabajos de reforestación para crear un cinturón verde que conecte el Parque Alces con el entorno natural del Complejo Lagunar de la localidad. ‘El Bosque de la Vida’ simboliza el compromiso de la ciudad con la sostenibilidad y el respeto por la naturaleza, un compromiso que también comparte el Gobierno regional.
