La situación en los laboratorios del Hospital Universitario de Toledo sigue generando preocupación. Este lunes, el delegado de Prevención, José Ángel Díaz, hizo un llamado al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) para que implemente «acciones correctivas». Esto ocurre en medio de síntomas de intoxicación que persisten entre el personal, como irritación en la garganta, ojos y piel, a pesar de que los últimos análisis de toxicidad no han registrado valores por encima de los límites permitidos.
Declaraciones del delegado de prevención
En una rueda de prensa celebrada a las puertas del hospital, Díaz estuvo acompañado por trabajadores que, como cada lunes, han expresado su descontento. El delegado de prevención indicó que aún desconocen el componente específico que está provocando estos síntomas. «Si supiéramos lo que está concentrado en el ambiente se protegería a los trabajadores con el equipo adecuado. En las mediciones no sale ningún dato que sea por encima de los valores», afirmó.
Nuevas mediciones en análisis
Actualmente, se están llevando a cabo nuevas mediciones, solicitadas por la Instrucción de Trabajo, y se espera recibir los resultados en breve. A día de hoy, solo una persona del laboratorio se encontraba de baja, y recientemente ha sido dada de alta. Sin embargo, cerca de una veintena de trabajadores han acudido a la mutua por problemas de salud relacionados con su labor.
Condiciones laborales preocupantes
Díaz expresó su malestar por la atención que reciben en la mutua, donde las consultas se limitan a ofrecer «un día de baja» a los afectados. La situación es especialmente crítica en el laboratorio de anatomía, así como en microbiología y el banco de sangre, donde los empleados han presentado severas irritaciones. «Estaban con los ojos que no podían ni abrirlos», relató.
Reclamaciones de los trabajadores
Los trabajadores siguen denunciando que la respuesta del Sescam a sus preocupaciones ha sido «genérica». Han solicitado a la Gerencia que garantice su salud, y aunque se les han proporcionado Equipos de Protección Individual (EPIs), no se sienten seguros. Ante el riesgo que perciben, continúan exigiendo el cierre de los laboratorios y el traslado a otros espacios más seguros.
Protestas continuas y acciones futuras
Las protestas se llevan a cabo cada lunes, y no se descartan paros en el departamento si la situación no mejora. «No entendemos que sigan así después de un año», subrayó el delegado de prevención, quien recordó que esta problemática ya ha sido denunciada judicialmente y ante la Inspección de Trabajo, a la espera de una respuesta.