La XIII edición de los Premios Pávez Talavera ha terminado con Marta Matute distinguida por su ópera prima, Yo no moriré de amor, y Roberto Álamo reconocido con el Pávez Honorífico. La entrega tuvo lugar durante la gala de clausura celebrada en Talavera de la Reina.
El alcalde, José Julián Gregorio, felicitó a los premiados y agradeció a la Asociación Cultural Trax Trex Trix la organización del festival. Durante su intervención, defendió el peso que ha adquirido la cita en el circuito cinematográfico y afirmó que «los Premios Pávez afianzan a Talavera como potencia nacional en el ámbito cinematográfico».
Los Premios Pávez Talavera refuerzan su proyección cinematográfica
El regidor señaló que el certamen ha seleccionado 80 cortometrajes entre las mil obras presentadas. También recordó que los premios cuentan con la condición de calificadores para los Goya en ficción, animación y documental.
La edición ha incorporado una colaboración especial con CineLEBU, festival chileno que también es calificador para los Óscar. La alianza permite intercambiar obras y creadores y ampliar los vínculos internacionales de los Premios Pávez.
Gregorio destacó igualmente la capacidad del festival para acercar al público películas y profesionales que suelen tener menos presencia en las salas comerciales. «Ha sido un semana intensa de proyecciones y de diversos actos para todas las edades», apuntó.
En la programación también figuró la entrega de la Película de Barro 2026 a la karateca olímpica Sandra Sánchez. La inauguración incluyó un pase especial de Karateka, dirigida por Aritz Moreno y centrada en la trayectoria de la deportista.
Una parte de la recaudación se destina a entidades sociales
Los Premios Pávez mantienen una vertiente solidaria: parte del dinero obtenido con las entradas se dirige a organizaciones sociales de Talavera. Entre las beneficiarias de esta edición figuran Adoptala, Atandi, Atadem, Cocemfe, Asprodeta, Accem, Aurelio de León, Tea Talavera, Adace, Afata y la Fundación del Secretariado Gitano.
El programa ChiquiPávez ha llevado el cortometraje a alrededor de 3.000 alumnos de Educación Primaria y Secundaria de Talavera y su comarca. El Ayuntamiento ha reafirmado su respaldo al festival y su continuidad como una de las citas culturales de la ciudad.
La consejera portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, valoró la contribución del certamen a la difusión del cine y a la visibilidad de quienes trabajan en los cortometrajes. Padilla defendió que «la cultura siempre es positiva para las sociedades» y trasladó el apoyo del Ejecutivo autonómico a la iniciativa.