Nayanesh Ayman, dos veces campeón del mundo de Muay Thai y vinculado a Cobisa a través de Javier Alba, quiere acercar los deportes de combate a colegios e institutos. El atleta, que está a punto de cumplir 38 años, se prepara ahora en oratoria y ofrece conferencias mientras trabaja en ese objetivo.
Su propuesta parte de una experiencia personal marcada por la superación. Nacido en la República Democrática del Congo, pasó parte de su infancia en Francia y Bélgica antes de llegar a España con once años. Según relató en una entrevista con Europa Press, comenzó a entrenar para proteger a su madre, víctima de malos tratos.
Nayanesh Ayman Muay Thai como herramienta educativa
El luchador defiende que estas disciplinas pueden ayudar a los jóvenes a liberar tensión y adquirir aprendizajes que, a su juicio, no se encuentran de la misma manera en otros deportes. «Una buena herramienta para los jóvenes para desestresarse, para aprender valores que no aprendes en ningún otro deporte: respeto, esfuerzo, el trabajo diario, el aprender a levantarte cuando te caes», explicó.
La derrota ocupa un lugar central en su discurso. «En la vida hay que intentarlo siempre y no rendirte», sostiene, antes de recordar que perder forma parte de la rutina: «Perder es algo que hacemos todos los días, tú pierdes el bus, tú pierdes el trabajo, tú suspendes un examen. O sea, la derrota está viva en nosotros todos los días», remarcó.
La relación con Javier Alba nació en Toledo
Su trayectoria competitiva arrancó en Alcorcón, donde comenzó a practicar boxeo a los 16 años. Tras una primera etapa sin motivación, decidió regresar al ring con otra actitud. Ya había aprendido, según cuenta, que caer también forma parte del recorrido.
Javier Alba, vecino de Cobisa, contactó con él a través de Facebook y acudió desde Toledo a verle combatir. Con el tiempo, la relación se transformó en un vínculo familiar. Alba asegura que asumió voluntariamente el papel de figura paterna y que ha acompañado al deportista durante su carrera hasta el título mundial.
Al principio le costaba verle pelear, pero terminó entendiendo que se trataba de una vocación. Alba se declara orgulloso de que su siguiente paso consista en trasladar esa experiencia a los más pequeños y recuerda que también ha enseñado a mujeres técnicas para defenderse.
Un nuevo campeonato previsto para noviembre
El próximo desafío deportivo de Nayanesh Ayman será competir previsiblemente en noviembre en un campeonato del mundo de esta disciplina. El deportista asegura que el aprendizaje más importante no está sólo en ganar, sino en disfrutar del trayecto hasta alcanzar la meta.
Durante la entrevista también planteó que el Gobierno español impulse un programa subvencionado para conocer otras culturas. A su entender, ese contacto ayudaría a comprender «que todos somos iguales».