La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha hablado sobre el trágico caso del bebé de seis meses que falleció el pasado viernes en Ciudad Real, en presencia de sus padres. Padilla ha señalado que «todo apunta a que ha sido asesinato», y ha expresado su «profundo dolor y condolencias a la familia afectada».
Reacciones tras el suceso
En una rueda de prensa, la portavoz respondió a las preguntas de los medios, enfatizando que se trata de hechos que «jamás deberían producirse», ya que «golpean en lo más profundo de nuestros corazones».
Intervención de los servicios sociales
Padilla también confirmó que los servicios sociales del Gobierno autonómico «venían trabajando con la familia desde hace tiempo», y mencionó que las dos hijas mayores de la madre habían vivido en varias ocasiones con su abuela. Sin embargo, destacó que, hasta el momento, no había existido comunicación escrita por parte del Ayuntamiento de Ciudad Real sobre la situación de esta familia.
Falta de solicitudes al Ayuntamiento
La portavoz aclaró que «no ha habido ninguna solicitud hacia los servicios de la Delegación para tomar ninguna decisión». A pesar de que se estaba trabajando con la familia, «no hay ningún informe que indique cuál era la decisión que había que tomar».
La complejidad de las decisiones en estos casos
Esther Padilla subrayó que se trata de cuestiones «muy delicadas», en las que los profesionales deben trabajar a nivel técnico, ya que se enfrentan a «decisiones duras que son muy criticadas». Al abordar situaciones tan trágicas, «se intentan buscar explicaciones», pero lo más importante es confiar en el trabajo de los profesionales de los servicios sociales en la región.
Responsabilidad en situaciones trágicas
Finalmente, la portavoz insistió en que «el estar trabajando con una familia y no haber tomado hasta el momento una decisión no implica que no se haya trabajado y se estuviera trabajando bien». Resaltó que «el responsable en este tipo de situaciones siempre es el asesino. No hay nadie más», concluyó.