Sumar Castilla-La Mancha ha manifestado su contundente rechazo ante lo que califica como la «ambigüedad» del Partido Popular en la región, especialmente en relación a la propuesta de «prioridad nacional» promovida por Vox, la cual podría considerarse una condición para la gobernabilidad. La organización advierte que esta iniciativa «sería un ataque al futuro de la región».
Rechazo a la propuesta de prioridad nacional
La formación argumenta que esta propuesta, que a primera vista parece neutral, en realidad disfraza una forma de discriminación institucionalizada que establece el lugar de nacimiento como criterio para el acceso a derechos fundamentales. Esto, indican, contradice la Constitución Española.
Críticas a las estrategias electorales
En una nota de prensa, Sumar Castilla-La Mancha sostiene que estas propuestas no son más que estrategias de carácter electoral y no reflejan verdaderas intenciones de gobernar. Además, alertan que iniciativas de este tipo suelen ser desestimadas por los tribunales, tal como ha ocurrido en ocasiones anteriores, lo que conlleva gastos significativos para la administración pública en forma de procedimientos legales y reestructuraciones que pueden ascender a millones de euros.
La organización señala que estos gastos son financiados con fondos públicos, mientras que el impacto social y el mensaje de división se manifiestan de inmediato.
Un territorio de trabajo y convivencia
Sumar Castilla-La Mancha destaca que la región se caracteriza por ser un lugar de «trabajo y convivencia». En este sentido, la economía rural, las cooperativas y los municipios dependen tanto de la población autóctona como de aquellas personas que han llegado de otros lugares para residir y trabajar en la comunidad.
La importancia de la inclusión
La formación advierte que cualquier medida que excluya a parte de la población del acceso a servicios básicos en igualdad de condiciones «no protege el tejido social, sino que lo debilita». Recuerdan que, en muchas ocasiones, la continuidad de servicios esenciales como escuelas, comercios o atención básica en los pequeños municipios depende de la llegada y permanencia de nuevas familias.
En Castilla-La Mancha, hay más de 160 municipios con menos de 50 habitantes y uno de los niveles de envejecimiento más altos en el ámbito rural del país, lo que aumenta la vulnerabilidad de estos territorios. Por ello, advierten que políticas que dificulten el arraigo poblacional pueden poner en peligro la viabilidad futura de muchos pueblos y acentuar el problema de la despoblación.
Propuesta de un modelo inclusivo
Ante esta situación, Sumar Castilla-La Mancha defiende un modelo basado en los derechos universales, la integración, la inversión pública en los territorios más vulnerables y la lucha contra la despoblación desde la inclusión. Concluyen que la región debe construirse sobre pilares de cohesión social, igualdad y convivencia, y no desde la división.
