La protesta agraria de Castilla-La Mancha reunió a agricultores y tractores ante las puertas de la Consejería de Desarrollo Sostenible para expresar el malestar del campo regional. La organización agraria Asaja cifró la asistencia en más de 90 tractores y 2.000 personas, mientras que la Delegación del Gobierno contabilizó 51 tractores y 1.500 personas.
La concentración reclamó cambios en la gestión del agua, las ayudas directas, la protección ambiental, los costes de producción y la aplicación de la ley de la cadena alimentaria. La movilización contó también con el respaldo de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha.
Asaja reclama cambios en agua y ayudas
El presidente de Asaja, José María Fresneda, advirtió de que las movilizaciones continuarán y defendió que las reivindicaciones del sector tengan mayor presencia ante la proximidad de citas electorales. “Lo importante es que los agricultores tomen la palabra, tomen las plazas, tomen las calles, tomen las administraciones a partir de hoy”, alentó.
Entre las demandas expuestas figura el rechazo a la propuesta de la Consejería de Agricultura para detraer fondos del pago directo a los agricultores y destinarlos a programas de desarrollo rural. Fresneda también cuestionó el cuarto ciclo de planificación hidrológica porque, según afirmó, impediría aumentar el regadío y dificultaría incluso su mantenimiento.
Críticas a la protección ambiental y a las importaciones
El dirigente agrario censuró las medidas vinculadas a las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y reclamó acuerdos en materia de incendios, control de los daños provocados por los conejos y mantenimiento de la actividad de riego.
Fresneda añadió que el sector necesita conservar sus costes de producción y que se respete la ley de la cadena alimentaria. También alertó del riesgo que, a su juicio, supone el consumo de productos procedentes de terceros países que no cumplen los mismos estándares de seguridad alimentaria, bienestar animal y protección ambiental.