El vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, ha avanzado que el futuro Estatuto de Castilla-La Mancha incluirá medidas para reforzar la capacidad administrativa de los pequeños municipios. La propuesta responde a las dificultades que afrontan estas localidades por la falta de secretarios.
El planteamiento contempla crear, junto a las diputaciones provinciales, oficinas de apoyo a la gestión que ayuden a resolver la carencia de personal y de recursos técnicos y administrativos. Martínez Guijarro ha descrito la normativa urbanística regional como «una legislación pensada para administrar las plusvalías que se generan con el urbanismo», una realidad distinta a la de los municipios de menor tamaño.