El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha criticado duramente la gestión del Gobierno regional, calificando el año 2025 como «completamente perdido» para la comunidad. Según Núñez, los problemas existentes no solo no se han solucionado, sino que se han intensificado debido a la «falta de liderazgo, de proyecto y de ambición» por parte del Ejecutivo de Emiliano García-Page, enfatizando que esto no se debe a una escasez de recursos.
Reunión del Comité de Dirección del PP
Estas declaraciones fueron realizadas tras la reunión del Comité de Dirección del PP de Castilla-La Mancha, donde el líder regional destacó que el actual Gobierno está «agotado, sin rumbo y sin ideas». Afirmó que la administración se limita a gestionar titulares mientras las condiciones de vida de miles de familias empeoran día a día.
Situación económica de Castilla-La Mancha
Núñez denunció que la región continúa en los últimos puestos en términos de crecimiento económico, renta per cápita y oportunidades. La economía de Castilla-La Mancha crece a un ritmo inferior al de la media nacional y europea, lo que ha derivado en una pérdida constante de poder adquisitivo entre sus habitantes.
El presidente del PP regional subrayó que la renta media en Castilla-La Mancha se encuentra 6.000 euros por debajo de la media nacional y más de 13.000 de la europea, además de señalar que desde que García-Page asumió el gobierno, el poder adquisitivo ha disminuido en un 13 por ciento, alejando aún más a la comunidad de estándares más altos.
Problemas de pobreza y servicios públicos
Núñez también calificó de «fracaso moral» el hecho de que Castilla-La Mancha siga siendo la comunidad autónoma con la mayor tasa de pobreza y exclusión social en España. Más de 700.000 personas se encuentran en riesgo, y 4 de cada 10 niños crecen en hogares con problemas económicos significativos.
Dependencia y colapso en servicios públicos
El líder del PP regional puso de relieve la crítica situación de la dependencia, con miles de personas esperando durante meses o incluso años para recibir prestaciones que ya tienen reconocidas, y muchas de ellas falleciendo sin haberlas recibido. «Eso no es un fallo técnico; es un fracaso político y moral», enfatizó Núñez.
Además, alertó sobre las listas de espera «inaceptables» en el sistema sanitario, donde los profesionales están exhaustos y los hospitales saturados. Según él, «no es sanidad de calidad» cuando un paciente tiene que esperar más de 170 días para una operación, ni cuando los profesionales de la salud trabajan al límite sin el reconocimiento ni los recursos necesarios.