La participación de las mujeres rurales centró ayer la intervención de Castilla-La Mancha en Bruselas durante el encuentro «Mujeres en Agricultura 2026: cultivando el futuro». La secretaria general de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Elena Pérez Payo, presentó las medidas de la región para reforzar su presencia en el sector agrario y en los espacios de decisión.
En la sesión también participaron la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo, y el director general de Agricultura y Ganadería, Jesús Fernández Clemente. El debate se celebró dentro de la Semana Europea de las Regiones y del Año Internacional de la Mujer Agricultora.
Castilla-La Mancha expone sus medidas para las mujeres rurales
La jornada reunió a representantes de instituciones europeas y de la FAO, además del presidente de la región italiana de Toscana, Eugenio Giani. La igualdad de género, la función de las mujeres en los sistemas agroalimentarios y en las zonas rurales fueron algunos de los asuntos tratados, junto con las medidas previstas para promover su posición en la PAC 2028-2034.
Pérez Payo explicó que Castilla-La Mancha trabaja para aumentar la presencia femenina en los órganos de decisión, facilitar el acceso a las ayudas públicas y reconocer profesionalmente el trabajo de las mujeres. «La igualdad de oportunidades en el medio rural debe reflejarse en las normas, en las ayudas públicas y en los espacios de decisión», afirmó la secretaria general.
Entre las herramientas de la región figura el Estatuto de las Mujeres Rurales de Castilla-La Mancha, aprobado en noviembre de 2019. El texto incorpora la igualdad a las ayudas públicas y a la gobernanza de las organizaciones agrarias y rurales.
La representante regional también defendió que ocupar puestos de responsabilidad debe traducirse en una participación efectiva en la toma de decisiones. Para ello, consideró necesario evaluar las políticas y detectar sus limitaciones con el fin de mejorar su aplicación.
Ante la futura Política Agraria Común, Castilla-La Mancha plantea reforzar los instrumentos específicos de igualdad y facilitar el acceso de las mujeres a la tierra, la financiación, el asesoramiento y la innovación. También propone elevar su presencia en la gobernanza agraria y coordinar las políticas agrícolas con los servicios y los cuidados, al requerir formación, cargos o la gestión de una explotación tiempo, transporte, apoyos y corresponsabilidad.