La leche de cabra y sus derivados se están posicionando como una alternativa nutritiva y digestivamente favorable, según un grupo de médicos especializados en endocrinología y nutrición. Estos expertos han señalado a Europa Press que su inclusión en la dieta puede ser especialmente beneficiosa para quienes buscan diversificar su alimentación o que padecen molestias digestivas.
La leche de cabra como alternativa nutricional
Paco Botella, médico fundador del servicio de Endocrinología de Albacete y especialista en endocrinología y nutrición, ha afirmado que la leche de cabra representa «una muy buena alternativa» y puede ser «un perfecto sustituto de la leche de vaca» para quienes decidan incorporarla en su dieta.
Botella ha explicado que la leche de cabra mejora ligeramente la digestibilidad en comparación con la de vaca, ya que «los glóbulos de grasa que forma la leche de cabra son más pequeñitos». En contraste, la leche de vaca y la de oveja presentan glóbulos más grandes, que tienden a unirse en un fenómeno conocido como «coalescencia».
Proceso de homogenización y ventajas digestivas
La leche pasa por un proceso industrial llamado homogenización para su comercialización, pero en el caso de la leche de cabra «no es necesario». Esto se debe a que las gotas son más pequeñas y tardan más en coalescer, lo que representa un ahorro significativo. Estas «gotitas» son más accesibles para las enzimas digestivas, y su composición en grasas es particularmente rica en triglicéridos, incluyendo muchos ácidos grasos de cadena media o corta, como el caproico o caprílico, que ofrecen un acceso más rápido al metabolismo energético en comparación con los triglicéridos convencionales.
Además, la leche de cabra contiene oligosacáridos de mayor tamaño que son difíciles de digerir por el intestino humano, lo que es beneficioso porque llegan al intestino grueso y promueven el desarrollo de cepas de microbiota más saludables. Botella también ha destacado que, dado que su valor nutricional se asemeja al de la leche de vaca, su producción en zonas poco aptas para criaderos de vacas representa «una oportunidad económica».
Beneficios adicionales de la leche de cabra
Diana Edith, endocrina en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, ha resaltado que la leche de cabra es más digestiva. Esto se debe a su menor contenido de proteína «caseína A1», lo que produce un coágulo «más poroso» al llegar al tubo digestivo, facilitando así su digestión en comparación con la leche de vaca. Esto resulta especialmente ventajoso para quienes tienen intolerancia a la proteína de la leche de vaca, ya que su digestión es más ligera y «cae menos pesada».
Asimismo, la leche de cabra tiene menor cantidad de lactosa, lo que la hace más aceptable para quienes padecen intolerancias leves. Los ácidos grasos de cadena corta y media presentes en ella son rápidamente metabolizados, lo que también contribuye a su digestibilidad. Sus oligosacáridos actúan como probióticos, lo que aumenta su capacidad fermentativa.
Incentivo a probar la leche de cabra
Por todo lo anterior, Diana Edith ha animado a la población a probar la leche y los lácteos de cabra, ya que muchas veces el desconocimiento lleva a no consumir este producto, que se diferencia principalmente por su «palatabilidad» respecto a la leche de vaca. «Si uno conoce sus beneficios, se sentirá más incentivado a probar y consumirla», ha concluido.
