La Fórmula 1, junto con la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), los directores de equipo, los ejecutivos de las marcas de motores y la Formula One Management (FOM), han llegado a un acuerdo este lunes para implementar importantes cambios en el reglamento de la temporada 2026. Estas modificaciones entrarán en vigor durante el Gran Premio de Miami, programado para el 3 de mayo.
Cambios en el reglamento de la Fórmula 1
Según ha informado la F1, estas propuestas son el resultado de las consultas realizadas con los representantes técnicos y pilotos durante las primeras carreras de la temporada 2026, que se llevaron a cabo en Australia, China y Japón.
Algunos pilotos, como el neerlandés Max Verstappen, cuatro veces campeón del mundo con Red Bull, han manifestado su descontento con las nuevas normas. Estas establecen una proporción del 50% entre la propulsión por combustión y la eléctrica, lo que conlleva que los pilotos deban gestionar la batería, reduciendo su velocidad en las vueltas de clasificación y usando un botón de impulso para adelantar.
Modificaciones en la gestión de energía
La FIA ha detallado que las propuestas se desarrollarán a partir del Gran Premio de Miami, con excepción de los cambios en la salida de carrera, que se probarán en esta cita y se adoptarán tras su análisis. Estas modificaciones serán sometidas a una votación electrónica del Consejo Mundial del Deporte del Motor de la FIA.
En lo que respecta a la clasificación, se realizarán ajustes en los parámetros de gestión de energía, incluyendo una reducción de la recarga máxima permitida de 8 MJ a 7 MJ. Este cambio tiene como objetivo reducir la recolección excesiva de energía y promover una conducción más consistente a alta velocidad, limitando la duración del superclip a aproximadamente dos a cuatro segundos por vuelta.
Además, la potencia máxima del superclip se incrementará a 350 kW, en comparación con los 250 kW anteriores, lo que disminuye aún más el tiempo de recarga y la carga de trabajo del piloto en la gestión de energía. Este ajuste también se aplicará durante las carreras, aumentando el número de eventos donde se pueden aplicar límites de energía alternativos más bajos de ocho a doce carreras.
Modificaciones en carrera y salidas
En cuanto a las carreras, la potencia máxima disponible a través del Boost estará limitada a +150 kW, o al nivel de potencia actual del coche en el momento de la activación, si este es superior. El despliegue del MGU-K se mantendrá en 350 kW en las zonas clave de aceleración, pero se limitará a 250 kW en el resto de la vuelta. Estas medidas buscan reducir las velocidades de cierre excesivas y mantener las oportunidades de adelantamiento.
En lo que respecta a las salidas, se ha desarrollado un nuevo sistema de detección que identifica coches con una aceleración anormalmente baja tras soltar el embrague. En esos casos, se activará automáticamente el MGU-K para asegurar un nivel mínimo de aceleración y mitigar riesgos, sin otorgar ventajas deportivas.
Además, se implementará un sistema de advertencia visual con luces intermitentes en los coches afectados, alertando a los pilotos que les siguen, y se reiniciará el contador de energía al inicio de la vuelta de formación para corregir inconsistencias previas del sistema.
Ajustes en condiciones de lluvia
Finalmente, en situaciones de lluvia, se incrementarán las temperaturas de la manta térmica para los neumáticos intermedios, atendiendo a las sugerencias de los pilotos, con el fin de mejorar el agarre y el rendimiento. Asimismo, se reducirá el despliegue máximo del ERS, limitando el par motor y mejorando el control del vehículo en condiciones de baja adherencia. Los sistemas de luces traseras también se simplificarán, proporcionando señales visuales más claras y consistentes para mejorar la visibilidad y el tiempo de reacción de los pilotos en condiciones adversas.
