El Gobierno de Castilla-La Mancha pondrá en marcha durante los próximos meses Horizonte Rural, un proyecto del Sescam destinado a acercar la promoción de la salud, la prevención y la educación sanitaria a quienes viven en zonas rurales, despobladas o con dificultades geográficas. La intervención se prolongará hasta diciembre de este año.
La Dirección General de Atención Primaria coordinará el programa, que contará con profesionales de Enfermería organizados en equipos y preparados para desplazarse a las localidades seleccionadas. Su trabajo servirá de apoyo a los equipos de Atención Primaria y buscará facilitar la participación en actividades relacionadas con el cuidado de la salud y el autocuidado.
Horizonte Rural abordará alimentación, ejercicio y bienestar emocional
El proyecto se dividirá en tres áreas principales: alimentación saludable, actividad física y bienestar emocional. También incluirá un módulo sobre el conocimiento y el uso de Mi Salud Digital.
Las sesiones tendrán un enfoque práctico. En alimentación se tratarán cuestiones como la compra saludable, la lectura de etiquetas, la adaptación de recetas tradicionales y la cocina sencilla y económica. El bloque de ejercicio incluirá recomendaciones para mantenerse activo, prevenir caídas, trabajar la fuerza y el equilibrio y caminar de forma saludable.
El apartado dedicado al bienestar emocional abordará la gestión del estrés, las técnicas de respiración y relajación, el sueño y el fortalecimiento de las redes sociales y comunitarias frente a la soledad no deseada. Las actividades podrán complementarse con paseos, desayunos saludables y otras propuestas coordinadas con los agentes locales.
Prioridad para los territorios con más dificultades
La selección de las zonas tendrá en cuenta la ruralidad, la dispersión geográfica, la distancia o dificultad de acceso, la cobertura previa de actividades comunitarias y el envejecimiento de la población. También se valorarán las características propias de cada territorio.
Las actividades estarán abiertas a la población residente, con una atención especial a las personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas, cuidadores y ciudadanos en situación de vulnerabilidad social o riesgo de soledad no deseada. Ayuntamientos, asociaciones y otros agentes colaborarán en la detección de necesidades y en la participación vecinal.
El programa incorporará un sistema de evaluación. Se medirán las actividades y participantes, la relación con los recursos comunitarios, la satisfacción de ciudadanos y profesionales y la evolución de los conocimientos antes y después de las intervenciones.