El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha manifestado su inquietud respecto al uso que el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su exasesor, Koldo García, podrían hacer de mensajes y grabaciones en su defensa ante el Tribunal Supremo (TS), en el marco de la investigación por el presunto cobro de mordidas ilegales.
Advertencias sobre el uso de pruebas
Durante una rueda de prensa previa a un homenaje en el Senado al expresidente aragonés Javier Lambán, fallecido en agosto, García-Page se mostró cauto: «Hay muchas espadas de Damocles sobre la escena política española, y yo desde luego tendría muchísima cautela», comentó al ser interrogado sobre si el Gobierno debería temer que Ábalos y Koldo presenten información al TS a cambio de beneficios procesales.
El presidente castellanomanchego recordó que «la mayor parte de las pruebas» del ‘caso Koldo’ se basa en «autopruebas, grabaciones de los propios imputados». En este sentido, se cuestionó: «¿Para qué se toma tantas molestias de grabar y grabar y grabar y anotar y guardar los mensajes y además archivarlos si no es lógicamente para luego poderlo utilizar? O bien en su defensa o bien en un ataque. Yo tendría la mosca tras la oreja permanentemente», advirtió.
Posible ingreso en prisión de Ábalos
A pesar de los posibles escenarios, García-Page aseguró que si el TS decide este jueves que Ábalos y Koldo deben ingresar en prisión, esto no aliviaría el daño a la imagen del PSOE, sino que podría incrementarlo. «El que se quiera engañar se puede engañar, pero cuando el núcleo duro del entorno del presidente del Gobierno y el secretario general del partido entra en prisión y está afectado por graves casos de corrupción, podemos mirar para otro lado, pero la opinión mayoritaria de la gente es que nos afecta al conjunto», analizó.
Reconoció que para algunos ciudadanos, la figura de la corrupción podría asociarse directamente a Ábalos, pero subrayó que, en última instancia, esto perjudicaría a todo el PSOE, incluso a quienes, como él, están ideológicamente en desacuerdo.
Defensa del PSOE ante posibles irregularidades
Ante la posibilidad de una financiación irregular del PSOE, García-Page defendió que es «muy difícil» sostener que su partido se haya financiado de manera ilegal. Limitó cualquier delito a un «abuso de confianza y de recursos» por parte de los investigados en el ‘caso Koldo’.
En su opinión, «que alguien» haya «utilizado» al partido como «lavadora para blanquear sus ingresos» o como «una fuente inagotable de recursos para su vida doméstica» es una posibilidad, pero enfatizó que «en todo caso es lo contrario». «A mí me hace pensar que la organización, el PSOE, es víctima de Ábalos, es víctima de Koldo, es víctima de Santos Cerdán. No es culpable la organización, es la víctima», concluyó.