El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha rechazado la propuesta de financiación autonómica que el Gobierno expondrá este viernes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). Castilla-La Mancha y Asturias, junto a las comunidades gobernadas por el PP, se oponen al planteamiento, cuya aprobación exigiría el respaldo de Cataluña y Canarias.
Durante una entrevista en Espejo Público, de Antena 3, el dirigente socialista se ha declarado «dolido» e «indignado» por un modelo que, a su juicio, perjudica a las regiones con menos recursos y beneficia a las que cuentan con una posición económica más favorable.
García-Page denuncia un modelo desigual
El presidente castellanomanchego ha cargado contra el Ejecutivo por defender una reforma que considera alejada de los principios de la izquierda. «Es enormemente doloroso que sea un gobierno que se autotitula permanentemente de izquierdas, el que pacte el modelo más insolidario, más injusto, más desigual de la democracia española. Trata más y mejor a los que más tienen y mucho peor a los que menos tenemos», ha lamentado.
Su crítica se centra también en el principio de ordinalidad. García-Page sostiene que esa regla mantendría una ventaja permanente para los territorios con más ingresos: «tendrán siempre más por tener más los que más tienen y menos los demás».
En la entrevista, ha vinculado la negociación con las exigencias del independentismo catalán. «Que sea Junqueras, que sea Esquerra Republicana y que además todavía exija más Junts, el que fije el modelo de financiación de todos», ha señalado, antes de calificar la situación de «gravedad extrema».
Reclama una negociación más amplia
García-Page ha reprochado al Gobierno que la reforma sea, según su valoración, la propuesta «menos negociada de la historia». Como referencia, ha citado el proceso impulsado durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero, que a su juicio se prolongó durante seis meses y contó inicialmente con las federaciones del partido.
También ha pedido que se convoque un Consejo de Política Territorial antes de que el texto llegue al Consejo de Ministros. En ese órgano, ha defendido, deberían pronunciarse todas las organizaciones del PSOE.
El presidente autonómico ha planteado incluso consultar la propuesta a la militancia socialista, al margen de la decisión que adopte el PSC. «Realmente nos estamos jugando el cogollo, el elemento central de lo que significa ser de izquierdas y socialdemócratas», ha afirmado.
Canarias entraría en el acuerdo del Gobierno
La incorporación de Canarias a la negociación también ha suscitado sus críticas. García-Page ha sostenido que el Ejecutivo habría ofrecido un pacto bilateral a las islas para evitar que el acuerdo dependiera únicamente de Cataluña y hacer más sencillo el trámite del CPFF.
«Esta es la renuncia probablemente al valor más esencial de la democracia que es el principio de igualdad», ha concluido el presidente de Castilla-La Mancha.