La expulsión de Itziar Asenjo del salón de plenos de las Cortes de Castilla-La Mancha se produjo este jueves después de que la diputada del PP insistiera en hablar sobre la situación de Ceuta. El presidente de la Cámara autonómica, Pablo Bellido, le retiró la palabra durante el tercer punto del orden del día, dedicado a los recursos hídricos de la región.
La parlamentaria defendió que la entrada de más de 70.000 personas los días 30 y 31 de julio había provocado una crisis en la ciudad autónoma y reprochó a la mayoría parlamentaria que hubiera impedido incluir ese asunto en la sesión. Bellido le pidió hasta tres veces que se ajustara al debate antes de ordenar su salida de la tribuna.
La expulsión de Itziar Asenjo llega tras varios avisos
Asenjo sostuvo que tenía la obligación política y moral de referirse a Ceuta, pese a que la sesión abordaba las medidas del Gobierno regional sobre planificación, ordenación y protección del agua. «Hoy considero que mi obligación, tanto política como moral, es hablar de Ceuta», afirmó la diputada del PP.
La representante popular también describió la preocupación de las familias ceutíes, el temor de algunos padres y madres y las dificultades para acceder al pediatra o afrontar con normalidad el inicio del curso escolar, según sus palabras durante la sesión.
El presidente de las Cortes le recordó que el pleno debía respetar los asuntos fijados y que otros grupos habían llevado sus propias iniciativas. «Usted ha sido llamada por tercera vez a la cuestión, no ha cumplido lo que se le ha pedido», le indicó Bellido antes de exigirle que abandonara inmediatamente la tribuna.
El PSOE acusa al PP de buscar un enfrentamiento
Después de la salida de Asenjo, intervino el diputado socialista Ángel Tomás Godoy. El parlamentario calificó lo sucedido de «espectáculo absolutamente bochornoso» y acusó al Partido Popular de utilizar las instituciones.
Godoy criticó que los populares hubieran llevado el debate sobre Ceuta a un punto dedicado al agua, después de que, según afirmó, también hubieran desviado otro debate en el que se trataba la situación de los menores. El socialista calificó al PP de Castilla-La Mancha como «seguramente el PP más extremista de toda España».
Bellido, por su parte, defendió que no permitiría que el pleno funcionara sin respetar sus normas y comparó la situación con lo que ocurre, a su juicio, en el Congreso de los Diputados y en otros parlamentos.