La Junta ha confirmado la presencia de la enfermedad de Newcastle en una explotación de pollos de carne situada en Casas de Juan Núñez, en Albacete. La granja cuenta con un censo aproximado de 30.000 aves de seis semanas.
Los Servicios Veterinarios Oficiales enviaron las muestras al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, centro nacional de referencia para esta enfermedad. El análisis ha confirmado la presencia del virus, después de que se registrara una mortalidad elevada en la explotación.
Medidas para contener la enfermedad de Newcastle
La explotación permanece inmovilizada desde que surgió la sospecha. Se han limitado las entradas y salidas de animales y productos, y se está ejecutando el vaciado sanitario bajo la supervisión de los servicios veterinarios.
La actuación incluye también la eliminación de subproductos animales, materiales y sustancias que puedan estar contaminados. La Junta ha establecido una zona restringida temporal alrededor de la granja: el área de protección alcanza tres kilómetros y la de vigilancia, 10 kilómetros. Las explotaciones avícolas situadas en ambas zonas quedan inmovilizadas.
Investigación del origen y vacunación obligatoria
Los equipos veterinarios realizan encuestas epidemiológicas para intentar determinar el origen de la infección y localizar posibles granjas expuestas por movimientos de personas y vehículos.
La Consejería de Agricultura trabaja junto a Sanidad. Según la información difundida por la Junta, la enfermedad de Newcastle es una zoonosis muy leve, no supone un riesgo para las personas y tampoco existe peligro por el consumo de carne o huevos.
La explotación recibió las aves el 31 de agosto. En ese momento no estaban vacunadas, ya que la vacunación pasó a ser obligatoria el 1 de octubre para las granjas avícolas de producción y reproducción, con la excepción de las instalaciones destinadas al autoconsumo.
La Administración recomienda extremar la vigilancia en las granjas y entre las aves silvestres, comunicar cualquier sospecha a los servicios veterinarios y reforzar las medidas de bioseguridad, especialmente las destinadas a impedir el contacto con aves silvestres.