La Policía Nacional ha llevado a cabo una importante operación que ha resultado en la desarticulación de una organización criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres de origen venezolano en Madrid y Tenerife. En total, se han realizado 17 detenciones en las localidades de Madrid, Santa Cruz de Tenerife y Toledo, además de identificar a 14 víctimas de esta red.
Detalles de la operación policial
Según la información proporcionada por el Cuerpo en un comunicado, la organización obligaba a las mujeres a saldar deudas que oscilaban entre 7.000 y 9.000 euros, sometiéndolas a la prostitución en «pisos prostíbulos» ubicados en Madrid y Tenerife, entre otras regiones.
Inicio de la investigación
Las investigaciones comenzaron en agosto de 2025, a raíz de la declaración de dos testigos en comisarías, quienes alertaron sobre la situación de varias mujeres venezolanas explotadas sexualmente en Tenerife. A medida que avanzaban las indagaciones, los agentes lograron localizar más víctimas tanto en la isla como en diferentes municipios de la capital, desentrañando así la estructura y el funcionamiento de la organización.
Primera fase de detenciones
En marzo de 2026, durante la fase inicial de la operación, se liberaron a tres víctimas y se arrestaron a tres miembros de la organización, incluyendo a algunos de sus líderes. En mayo, se detuvo a otros dos integrantes, lo que permitió profundizar en la investigación.
Confirmación del entramado criminal
Con el transcurso de la investigación, los agentes identificaron a más víctimas y confirmaron la existencia de una red compuesta por al menos once miembros, que contaba con colaboradores que proporcionaban viviendas destinadas a la explotación sexual. Las víctimas eran trasladadas con frecuencia entre distintos pisos en Madrid, Asturias, Toledo, Guadalajara y Santa Cruz de Tenerife, lo que les permitía mantener el control sobre ellas y maximizar los beneficios obtenidos.
Captación de mujeres en situación vulnerable
Los investigadores descubrieron que la organización captaba a mujeres venezolanas en situaciones de vulnerabilidad económica, haciéndoles falsas promesas y facilitando su llegada a España bajo pretextos turísticos. Una vez en el país, eran trasladadas a diferentes pisos donde eran forzadas a ejercer la prostitución para saldar supuestas deudas adquiridas para llegar a España.
Control riguroso sobre las víctimas
Los miembros de la organización controlaban las cuentas bancarias de las mujeres, gestionaban anuncios en páginas de contactos, fijaban los precios de los servicios y administraban los beneficios, todo ello mientras las mantenían bajo estrictas condiciones de control, obligándolas a estar disponibles las 24 horas del día.
Condiciones inhumanas para las víctimas
Las mujeres eran forzadas a mantener relaciones sexuales en condiciones inhumanas, incluyendo la menstruación y sin protección, sin derecho a negarse a ningún cliente o práctica sexual. Además, estaban obligadas a residir en los pisos prostíbulos, de los que no podían salir solas, y eran vigiladas mediante cámaras de seguridad.
Métodos de control y amenazas
Para prolongar esta situación de explotación, la organización imponía multas arbitrarias y préstamos en condiciones abusivas, generando así nuevas deudas de forma constante. Además, mantenían a las víctimas en la red retirándoles la documentación personal y amenazándolas a ellas y a sus familiares, afirmando que pertenecían al grupo armado Tren de Aragua.
Resultados de la operación
La operación culminó con la detención de 17 personas: 12 en Madrid, cuatro en Santa Cruz de Tenerife y una en Toledo. También se identificaron 14 víctimas y 12 potenciales afectadas por la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Durante el operativo policial, se intervino un total de 800 euros, cuatro teléfonos móviles, un ordenador portátil y abundante documentación relacionada con los hechos. Asimismo, se bloquearon 14 activos financieros utilizados por la organización para canalizar sus beneficios.
Prisión provisional y colaboración ciudadana
De los detenidos, tres se encuentran actualmente en prisión provisional, mientras continúan las gestiones para identificar a colaboradores de la organización que, desde Venezuela, realizan labores de captación. La Policía Nacional solicita la colaboración ciudadana para combatir la trata, facilitando un número de teléfono, 900105090, y un correo electrónico, trata@policia.es, para realizar denuncias anónimas y confidenciales.
