El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado este lunes dejar atrás el cortoplacismo político y abordar los problemas con una visión más amplia. Lo ha dicho durante la 25ª edición de los Premios Autónomo del Año, organizados por ATA, en la que el Gobierno regional recibió un reconocimiento por su estrategia de apoyo al trabajo autónomo.
García-Page ha relacionado su mensaje con los «tiempos que vienen» y las elecciones generales. A su juicio, España necesita decisiones pensadas para el medio y el largo plazo, no condicionadas por la atención inmediata de los medios o las redes sociales.
García-Page y el cortoplacismo político
«Multitud de problemas no se abordan por el simple hecho de que se está más pendiente del telediario de la noche o del Twitter de la mañana», ha denunciado el presidente castellanomanchego. También ha señalado que el 29 de noviembre los ciudadanos «reparten las cartas», en alusión al escenario político que se abre ante las próximas elecciones.
El dirigente socialista ha defendido que España debe avanzar hacia una relación política basada en el entendimiento y cierta conciliación. «Lo verdaderamente trascendente» es, según ha apuntado, mantener claro qué es el país pese a las diferencias sobre las decisiones que deban tomarse.
En su intervención, García-Page ha agradecido el premio concedido al Ejecutivo autonómico y ha valorado que se reconociera la labor del Gobierno. Lo ha hecho con humor: «Agradezco de fondo que me lo deis por la labor del Gobierno y no por ejercer mi autonomía, que me da tantos disgustos».
Escuchar antes de gobernar
El presidente también ha situado la escucha como una herramienta esencial para resolver los problemas. «El 90% de la solución a los problemas vienen de escuchar al que los tiene», ha afirmado.
García-Page ha defendido que gobernar escuchando y pactando requiere más valentía que recurrir al insulto, la negativa permanente o la confrontación. «Lo que exige moderación y valentía hoy en día es transar, pactar, escuchar», ha sostenido.
Su planteamiento final ha sido que la acción de gobierno debe centrarse en solucionar dificultades y evitar crear otras nuevas. «En Castilla-La Mancha no concebimos que gobernar signifique gobernar contra nadie», ha apuntado.