La renuncia de A Coruña a acoger partidos del Mundial de fútbol de 2030 ha generado reacciones entre las autoridades gallegas. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha expresado su descontento al considerar que esta decisión no es favorable para la región.
Reacciones del presidente de la Xunta
En una rueda de prensa reciente, Rueda se refirió a la confirmación de la renuncia por parte de la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, y lamentó que Galicia pierda la oportunidad de ser una sede que ya estaba confirmada. El presidente del Gobierno gallego manifestó que le «gustaría que hubiese esa posibilidad».
Compromiso de la Xunta
Rueda subrayó que, a pesar de la renuncia, la Xunta «está dispuesta a colaborar». No obstante, aclaró que «la sede de A Coruña ya no va a ser posible». Además, recordó que la Administración autonómica se había comprometido, «en la medida de las posibilidades presupuestarias», a cubrir «un 25% de los costes» relacionados con el evento, siempre que estos fueran considerados «razonables».
Colaboración en infraestructuras deportivas
A pesar de la situación actual, el presidente de la Xunta enfatizó que se mantiene una «colaboración general» para mejorar las infraestructuras deportivas en Galicia. Sin embargo, dejó claro que esto «no es un compromiso expreso para nada en concreto», añadiendo que «la disposición de la Xunta era para ser sede del Mundial, no para otra cosa en este momento».
