Este jueves, el futbolista Álex Baena regresó a su localidad natal, Roquetas de Mar (Almería), tras haber sido parte fundamental del equipo español que se coronó campeón del mundo. Durante su llegada, el jugador reafirmó su conexión con el municipio, que estuvo presente en sus celebraciones con la bandera local.
Un orgullo llevar la bandera de Roquetas
Baena expresó que portar la bandera de Roquetas de Mar es «un orgullo» y admitió que tiene un componente de «superstición», ya que la ha llevado consigo desde que alcanzó su primer gran logro en el fútbol. «Si no me la llevo, sé que algo me falta», aseguró durante su visita al Ayuntamiento, donde firmó en el Libro de Honor y entregó al alcalde Gabriel Amat una camiseta firmada de la selección española.
Un merecido descanso tras el campeonato
En su retorno, el futbolista comentó que desea «descansar y desconectar después de este mes tan intenso y bonito». Su llegada coincide con las fiestas del Puerto, un evento que no había podido disfrutar en tiempo. Además, destacó que volver a su municipio le permite reunirse con sus seres queridos tras pasar 50 días concentrado con la selección, un periodo que ha significado «un desgaste físico y mental muy fuerte».
Propuesta de hijo predilecto
Durante el encuentro con Amat, el alcalde le comunicó la propuesta de nombrarlo hijo predilecto de Roquetas de Mar, la máxima distinción del municipio. Esta iniciativa busca reconocer la trayectoria deportiva de Baena y los valores de «esfuerzo, compromiso y superación» que representa. El Consistorio destacó que el jugador se ha convertido en un referente para la comunidad y ha llevado el nombre de Roquetas a lo más alto del deporte internacional.
Celebración comunitaria del triunfo
Amat y Baena también discutieron posibles fechas para organizar un acto institucional donde los vecinos puedan felicitar al futbolista por su título mundial. En este evento se espera entregar el Escudo de Oro de la Ciudad como símbolo del «orgullo» y agradecimiento del municipio por sus éxitos y por representar a Roquetas tanto dentro como fuera de España.
Un sueño cumplido y la ambición intacta
Baena dedicó su éxito especialmente a su familia, quienes lo acompañaron durante el campeonato. El jugador resaltó que sus seres queridos «han sufrido» con él y recordó el sueño de su hermano de vivir juntos una Copa Mundial de la FIFA. En cuanto a la magnitud del título, reconoció que los jugadores aún no han asimilado completamente lo logrado. «No vamos a ser conscientes de lo que hemos hecho hasta que pase un largo tiempo», afirmó, añadiendo que cuando logren procesar todo lo sucedido, se darán cuenta de que han «hecho historia».
Mirando hacia el futuro
El futbolista manifestó que mantiene su ambición y se ha propuesto el objetivo de «volver a ganar otro mundial, otra Eurocopa», ya que considera fundamental «no perder nunca la ambición de ganar, querer siempre conseguir lo máximo». Por el momento, se tomará unas semanas para descansar antes de regresar a su club.
Álex Baena ha ido consolidándose en el equipo de Luis de la Fuente a lo largo del torneo, destacando en la banda izquierda. Fue titular en la final contra Argentina, donde España se llevó la victoria por 1-0, y también participó en las últimas eliminatorias del campeonato. El futbolista del Atlético de Madrid concluyó el torneo con un gol y una asistencia, siendo reconocido por la FIFA como el mejor jugador en el partido contra Uruguay, en el que anotó el tanto que aseguró el liderato del grupo.
