La gestión del agua en Castilla-La Mancha debe atender las necesidades de agricultores y ganaderos y servir para reforzar la industria agroalimentaria, según ha defendido el presidente regional del Partido Popular, Paco Núñez. El dirigente realizó esta petición durante el acto del primer aceite de la nueva campaña de Aceites García de la Cruz.
Núñez reclamó una política hídrica asentada en la planificación, la inversión y la responsabilidad, en lugar de responder de forma permanente a situaciones de emergencia. También pidió un gran acuerdo nacional que permita superar la confrontación entre territorios y partidos.
Agua en Castilla-La Mancha y obras pendientes
El líder del PP castellanomanchego recordó el Pacto Regional por el Agua firmado hace seis años y reclamó que sus compromisos se conviertan en actuaciones. Entre ellas citó una auditoría para conocer los recursos disponibles, un mapa de las necesidades actuales y futuras, un plan de inversión en infraestructuras y medidas para regenerar y reutilizar el agua.
Su propuesta incluye la modernización de las infraestructuras hidráulicas, una mejor gestión de los recursos y la revisión de las concesiones para garantizar el suministro a quienes necesitan el agua para producir. «Los pactos no basta con firmarlos, hay que cumplirlos. Las inversiones no basta con anunciarlas, hay que ejecutarlas», afirmó Núñez.
El PP reclama menos burocracia para el campo
Durante su intervención, Núñez vinculó la continuidad del sector agrario con la rentabilidad de las explotaciones. Defendió una agricultura moderna y competitiva, con menos trabas administrativas, una fiscalidad favorable a la inversión y una política hídrica respaldada por infraestructuras.
También apoyó una Política Agraria Común estable que ofrezca seguridad a agricultores y ganaderos, mantenga una renta digna y permita comercializar productos de calidad a precios competitivos. El presidente regional del PP respaldó el compromiso de Alberto Núñez Feijóo de no permitir recortes en los fondos de la PAC.
«Un agricultor no puede pasar más tiempo en la asesoría fiscal que encima de su tractor», señaló, al reclamar una simplificación de los procedimientos administrativos. A su juicio, las medidas fiscales deben facilitar la inversión en maquinaria, tecnología y mejoras productivas, así como el relevo generacional.
Núñez reivindicó finalmente el papel de agricultores, cooperativas, almazaras y pequeñas y medianas empresas en la actividad económica regional. «El campo de Castilla-La Mancha no puede vivir únicamente de su pasado. Nuestra agricultura y nuestra ganadería tienen que ser una apuesta de futuro», defendió.