El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha expresado su firme convicción de que el estadio de Balaídos será sede «al cien por cien» del Mundial de Fútbol que se celebrará en 2030, un evento organizado por España, Portugal y Marruecos. Esta declaración se produce en medio de la controversia suscitada por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y su presidente, Rafael Louzán, quien inicialmente excluyó a la ciudad del listado de sedes.
Compromiso del alcalde de Vigo
Durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, donde también estuvo presente la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, y el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, Caballero afirmó: «Seremos al cien por cien sede. No tengo confirmación de la Federación, pero me consta que han enviado las propuestas de Vigo y Valencia».
Apoyo de la ministra Tolón
Milagros Tolón subrayó que toma «como propio» el objetivo de que Vigo sea considerada como sede mundialista, un gesto que el alcalde agradeció en su intervención.
Críticas a la RFEF y a la Xunta de Galicia
Caballero no dudó en criticar a la RFEF, afirmando que «la Federación alteró las sedes del Mundial para echar a Vigo». También dirigió sus palabras hacia la Xunta de Galicia, a la que acusó de poner obstáculos y eludir el coste económico que implicaría la candidatura. «Eso también es política», añadió.
Proyectos y ambiciones
El alcalde aseguró que el primer proyecto presentado «era imbatible» y que el actual es «todavía mejor». A pesar de los contratiempos, se mostró optimista respecto a que Vigo será parte del evento mundial. «¿Por qué queremos ser mundialistas? Porque nos gusta el fútbol, tenemos un gran equipo y tenemos una marca ciudad», concluyó.
Balaídos, el orgullo de Vigo
Caballero también subrayó: «El éxito genera adversarios y eso es legítimo, lo que no es legítimo es alterar las candidaturas». En su defensa del estadio, lo describió como «el más bonito del mundo» y lo comparó con «el Guggenheim de Vigo», afirmando con determinación que «esta maravilla debe ser sede del Mundial».
