Yan Diomande Real Madrid ya tiene claro el nivel de compromiso que exige trabajar a las órdenes de José Mourinho. El extremo costamarfileño aseguró en una entrevista con SportyTV, recogida por Europa Press, que está preparado para entregarse por el nuevo técnico y que mantiene intacta su aspiración de convertirse en el mejor futbolista del mundo.
El jugador también rechazó sentirse condicionado por el coste de su fichaje, cifrado en varias informaciones en más de 120 millones de euros. Diomande considera que esa inversión responde a la confianza del club en sus posibilidades y reivindicó su intención de responder sobre el terreno de juego.
Yan Diomande Real Madrid: compromiso total con Mourinho
La relación con el entrenador ocupa un lugar central en el discurso del atacante. “Si juegas para Mourinho, tienes que ‘morir’ por Mourinho, porque conoces su carácter y cómo es él. Todos quieren ‘morir’ por Mourinho y estamos listos para hacerlo”, defendió Diomande durante la entrevista.
El futbolista explicó que se siente feliz en el Real Madrid, un destino que llevaba mucho tiempo esperando. También describió como emocionante haber podido entrar en el estadio, después de no haberlo visitado desde la construcción del nuevo recinto, y marcar allí su primer gol.
Vinícius Júnior, su principal vínculo en el vestuario
Dentro de la plantilla madridista, Diomande señaló a Vinícius Júnior como el compañero con el que mantiene una relación más cercana. Según relató, ambos ya hablaban antes de su llegada al club. Del resto del vestuario destacó el trato recibido: “No hay malos tipos en el Madrid. Todos son amables”.
El extremo también mencionó a Cristiano Ronaldo como su ídolo. Vestir la camiseta del club en el que jugó el portugués sigue siendo, según sus palabras, un sueño difícil de asimilar.
El fichaje y la meta de ser el mejor del mundo
Diomande contó que recibió con incredulidad la noticia del interés madridista. Primero conversó con Juni Calafat y después con Mourinho, que le sorprendió al hablarle en francés durante una llamada mantenida de madrugada en Portugal.
Ante las expectativas generadas por su traspaso, el costamarfileño insistió en que no siente miedo ni presión. “Necesito demostrar mi valía. Ellos gastaron mucho dinero. La gente me espera, pero no tengo presión porque tengo un buen equipo”, señaló.
Su ambición va más allá de consolidarse en el equipo. “Quiero ser el mejor del mundo”, afirmó, una idea que, según explicó, mantiene desde el principio mientras continúa trabajando para alcanzar ese objetivo.