La derrota del Villarreal en Anfield ante el Liverpool, por 4-3, dejó al entrenador Iñigo Pérez centrado en el tramo previo al descanso. El conjunto castellonense ganaba 0-2, pero no consiguió controlar la fase del encuentro que terminó cambiando el marcador este martes.
El técnico explicó que cualquier acción favorable al Liverpool activa de inmediato al público y a los futbolistas locales. A su juicio, el Villarreal no supo manejar esa reacción y perdió la ventaja antes del intermedio, aunque después consiguió mantenerse dentro del partido y marcar tres goles.
La fase decisiva del Villarreal en Anfield
Pérez admitió que su equipo no estuvo a la altura en algunos detalles que podían generar una dinámica emocional favorable al rival. También reconoció el nivel del Liverpool y su capacidad para jugar en un estadio con esa atmósfera.
La lectura positiva, señaló, queda en que el Villarreal llegó a tener el encuentro controlado, creó ocasiones y logró anotar tres veces ante un equipo de gran nivel. Sin embargo, consideró que esos aspectos no pueden ocultar el resultado final.
El entrenador asumió parte de la responsabilidad y avanzó que hará autocrítica. «Seguro que el entrenador ha hecho cosas mal, no existe el partido perfecto y me tocará hacer autocrítica», subrayó en declaraciones a Movistar+.
Pérez también mira a la derrota ante el Dortmund
El técnico navarro tampoco quiso conformarse con la imagen ofrecida en Anfield ni con la mostrada ante el Borussia Dortmund. Ambos partidos acabaron en derrota, pese a que considera que el Villarreal tuvo opciones para ganar los dos.
«A mí no me sacian estas lecturas», reconoció Pérez. Su prioridad, añadió, es analizar por qué el equipo no consiguió imponerse, corregir los errores e intentar alcanzar un rendimiento perfecto.