Debbie Hewitt, presidenta de la Federación Inglesa de Fútbol, ha pedido a Gianni Infantino una revisión independiente FIFA sobre el plan de inversores privados para los Mundiales y sobre la gestión del expediente de Folarin Balogun. La dirigente británica trasladó la solicitud en una carta al presidente del organismo, según informó la Press Association.
La iniciativa llega después de que tres confederaciones continentales rechazaran la creación de una empresa encargada de gestionar la vertiente comercial de los torneos de la FIFA. La propuesta contemplaba vender a inversores privados el 20 por ciento de esa sociedad, aunque Infantino terminó retirándola ante la oposición recibida.
La revisión independiente FIFA también aborda el caso Balogun
Hewitt reclama aclaraciones sobre la decisión del Comité Disciplinario de la FIFA de suspender una sanción de un partido al delantero estadounidense durante el pasado Mundial. La medida permitió a Balogun disputar los octavos de final contra Bélgica.
La petición se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que había intervenido en ese asunto. Hewitt es también vicepresidenta de la FIFA y forma parte del Consejo de la organización.
Infantino se disculpó el 5 de agosto por el procedimiento seguido con el plan empresarial. El Consejo de Administración de la FIFA se comprometió entonces a realizar una revisión, pero el organismo no ha confirmado quién se encarga de llevarla a cabo.
La UEFA busca documentos y un rival para Infantino
La UEFA ha declarado que ha «perdido la confianza» en el presidente de la FIFA y ha acudido a los tribunales estadounidenses para solicitar los documentos relacionados con la propuesta de los inversores privados.
El organismo europeo también trabaja para identificar a un candidato que pueda competir con Infantino en el Congreso de la FIFA de marzo. El plazo para presentar candidaturas termina el 18 de noviembre.
Infantino ya ha anunciado que optará a la reelección. Mantiene el respaldo de África, Sudamérica y varios países de Oriente Medio, entre ellos Arabia Saudí, Catar y los Emiratos Árabes Unidos.