La retirada de Pedro Rodríguez ya es oficial. El delantero español, de 39 años, abandona el fútbol profesional después de disputar 776 partidos en la élite y reunir 25 títulos, entre ellos el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012 con España.
El futbolista comunicó la decisión este miércoles mediante un vídeo grabado en el césped del Spotify Camp Nou, junto a los principales trofeos de su carrera. «Siento que es el momento. El momento para dar un paso adelante y comenzar una nueva etapa en mi vida. Me voy orgulloso por haber vivido mi sueño y por todas las personas que estuvieron a mi lado para hacerlo realidad. Gracias fútbol por hacerme tan feliz», expresó.
La retirada de Pedro Rodríguez tendrá su acto de despedida el viernes
Pedro comparecerá ante los medios este viernes, 9 de octubre, a las 11:30 horas. La cita incluirá una rueda de prensa y un acto institucional en el Auditori 1899 del Spotify Camp Nou, escenario de su salto al primer nivel bajo las órdenes de Pep Guardiola.
Su etapa más brillante comenzó en el FC Barcelona, al que llegó en 2004 desde el CD San Isidro de Tenerife. Con el primer equipo disputó 321 encuentros oficiales, marcó 99 goles y levantó 20 trofeos, incluidas tres Ligas de Campeones, cinco Ligas españolas y dos Mundiales de Clubes.
Un palmarés que también creció en Inglaterra e Italia
En 2015, el atacante fichó por el Chelsea FC. Durante sus cinco temporadas en Inglaterra sumó una Premier League, una FA Cup y una UEFA Europa League. Después pasó por la AS Roma y la SS Lazio, entidad en la que jugó sus últimos años y llegó a ejercer como capitán en la Serie A y en competiciones europeas.
Con la selección española acumuló 65 partidos y 17 goles. Vicente del Bosque le hizo debutar en mayo de 2010 y Pedro fue titular tanto en la semifinal mundialista contra Alemania como en la final ante Países Bajos. En 2012 añadió la Eurocopa, conquistada en Kiev.
El exinternacional recordó sus comienzos y su paso por los grandes equipos en el mensaje de despedida: «Todo empezó en un campo de tierra en mi isla, Tenerife, y un balón que no soltaba nunca. Formar parte del mejor Barça de la historia fue un privilegio. Lo ganamos todo y asombramos al mundo. Y un día, casi sin creérmelo, fui campeón del mundo y titular en la final. Londres me enseñó a empezar de cero e Italia me ha tocado el corazón; en la Lazio me trataron como a un hijo. Hoy vuelvo donde empezó todo para cerrar una etapa maravillosa», concluyó.