Veinte años después, Pau Gasol ha vuelto la mirada hacia Saitama para recordar el primer título mundial de la selección española de baloncesto. El exjugador celebró este jueves aquella victoria ante Grecia, que vivió desde el banquillo tras lesionarse en la semifinal contra Argentina.
La lesión se produjo en los dos últimos minutos del encuentro previo y le causó una fractura en el pie. Aunque no podía caminar y necesitaba muletas, Gasol decidió acompañar al equipo durante la final disputada en la localidad japonesa.
Pau Gasol en Saitama, pese a la lesión
El antiguo internacional explicó que su presencia junto al grupo no admitía dudas. «Hoy hace 20 años que La Familia tocamos el cielo en Saitama», escribió en su perfil oficial de X, antes de describir aquella jornada como una de las más singulares de su trayectoria.
Gasol aseguró que quería permanecer en el banquillo para contribuir de cualquier forma posible. No pudo participar sobre la pista, pero sí siguió el partido junto a sus compañeros y al cuerpo técnico.
Una final marcada por el apoyo del equipo
El recuerdo del exjugador no se limita al resultado. También destacó la reacción del vestuario durante una tarde que, según explicó, le conmovió por el rendimiento y el compromiso del conjunto español.
«Para mí, ese fue uno de los partidos más extraños, pero también más especiales de mi carrera. Sin poder caminar, en muletas, pero tenía claro que tenía que estar sí o sí en el banquillo, ayudando y apoyando de la manera que fuera».
En su mensaje, Gasol reservó un reconocimiento especial para sus compañeros y entrenadores. Dijo que le emocionaron tanto por su juego y su entrega como por la manera en que le respaldaron mientras afrontaba la lesión.
Un recuerdo que conserva dos décadas después
La ausencia de minutos no ha restado valor a aquella final para el catalán. De hecho, la mantiene entre sus encuentros preferidos, aunque no pudiera intervenir en el partido que dio a España su primer campeonato del mundo.
«No jugué ni un minuto, pero sigue siendo uno de mis partidos favoritos. Un recuerdo para toda la vida», confesó Gasol al evocar la celebración de aquel título en Saitama.