María Pérez campeona de Europa de medio maratón de marcha. La atleta española, que logró el título el sábado en Birmingham, explicó a su llegada al aeropuerto de El Prat que sigue disfrutando de la competición y que se siente una «privilegiada».
La granadina, de 30 años recién cumplidos, percibe que sus rivales buscan fórmulas para derrotarla, aunque sostiene que todavía mantiene sus principales armas. «Todo refuerza, pero hay que tener en cuenta que cada año es muy diferente», señaló ante los medios de comunicación.
María Pérez campeona de Europa gracias al trabajo diario
La marchadora rechazó que existan atajos para alcanzar el podio. A su juicio, el resultado responde al esfuerzo acumulado y a los periodos que pasa lejos de casa. «No creo que haya ningún secreto que nadie sepa, sino que trabajo mucho tiempo fuera de casa», indicó.
El oro supone una recompensa que llega ocho años después de la primera medalla europea de Pérez. La atleta reconoció que está deseando regresar para celebrar el éxito con los suyos.
La atleta disfrutó de la tensión en los kilómetros finales
Pérez relató que pudo saborear la carrera, especialmente durante el tramo final. Los dos últimos kilómetros le permitieron competir con más calma, aunque también describió la exigencia de sostener ritmos muy elevados mientras avanzaba la prueba.
«Bajé el ritmo en los últimos dos kilómetros y lo disfruté», explicó. La campeona europea admitió que repetir los éxitos se vuelve más complicado con el paso del tiempo y que por eso intenta valorar cada resultado.
El oro europeo, dedicado a los granadinos
La atleta dedicó la medalla a sus paisanos de Granada, que sufrieron un temblor de cinco grados durante la madrugada de la competición. Pérez aseguró que su familia y sus amigos se encontraban bien, aunque pasó parte de la noche preocupada por ellos.
Al levantarse a las cuatro de la mañana en Birmingham, recibió mensajes de amigos sobre lo ocurrido. Según explicó, sus padres no le hablaron del temblor antes de la prueba y, al terminar, preguntó de inmediato por su casa y por sus seres queridos.
La doble medallista olímpica también restó importancia a la consideración de ser la atleta española con mejor palmarés. Prefirió dejar esa valoración para el momento de su retirada. «A día de hoy, hago lo que me gusta, lo que me apasiona, soy una privilegiada», concluyó.