La polémica por las referencias al nazismo ha llevado a Javier Tebas a reclamar al presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), José Manuel Rodríguez Uribes, rigor, imparcialidad y coherencia. El presidente de LaLiga respondió este sábado en su cuenta de X a las declaraciones del responsable del organismo.
Tebas defiende que sus palabras aludían a técnicas de propaganda y no a una ideología ni a la afición del Real Madrid. También sostiene que cualquier valoración sobre sus declaraciones debe tener en cuenta el contenido completo y el contexto, y que una eventual medida disciplinaria necesitaría una base jurídica concreta.
La respuesta de Javier Tebas al presidente del CSD
El dirigente de LaLiga acompañó su mensaje con cuatro referencias a intervenciones de representantes del Gobierno y del PSOE. Incluyó dos noticias relacionadas con el ministro Óscar Puente, una sobre Telemadrid y otra sobre Jorge Buxadé, además de dos declaraciones de Patxi López, portavoz socialista en el Congreso.
Tebas asegura que esas publicaciones permiten comprobar el uso de referencias a Joseph Goebbels y advierte de que no son los únicos precedentes. A su juicio, la responsabilidad exigida al presidente de LaLiga también debe aplicarse cuando se valoran las palabras de un ministro o de un portavoz parlamentario.
En su explicación sobre la polémica, el presidente de LaLiga resumió su crítica en «la repetición sistemática, la selección interesada de hechos y la construcción de un enemigo». Añadió que se puede discrepar de su análisis, pero cuestionó que se considere que sus expresiones quedan fuera de la libertad de expresión sin una fundamentación suficiente.
El reproche de Rodríguez Uribes
Rodríguez Uribes había calificado de «inaceptable» la comparación entre un club de fútbol y el nazismo o Goebbels. También sostuvo que Tebas debía pedir perdón por el plus de responsabilidad asociado a su cargo y consideró sus declaraciones «absolutamente desafortunadas e inaceptables».
El presidente del CSD separó esa valoración de la posible consecuencia disciplinaria, una cuestión que, según afirmó, no le corresponde decidir.