Iris Tió afronta el futuro de la natación artística española con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles como horizonte. La nadadora considera que el equipo ha encontrado con Andrea Fuentes «el equilibrio perfecto entre exigencia y diversión», según explicó en declaraciones a Europa Press durante la Gala de la Real Federación Española de Natación.
La selección ya tiene puesta la mirada en esa cita olímpica, que identifica como «el objetivo final». Antes tendrá una prueba importante: el Mundial del año que viene en Budapest, donde volverá a medirse con rivales como Rusia y China.
Iris Tió convierte su oro europeo en un impulso
La deportista fue reconocida como mejor nadadora femenina de la RFEN 2026 después de firmar un Europeo destacado en París. Allí logró seis medallas, entre ellas el oro en solo técnico, un resultado que la convirtió en la primera española en ganar esa modalidad en un Campeonato Europeo de Natación.
Tió aseguró sentirse «muy orgullosa y contenta» por el premio y admitió que aquel título continental le da más motivos para continuar persiguiendo sus objetivos. La preparación, explicó, fue «muy intensa» debido a los retos del año, aunque terminó satisfecha con la evolución del equipo.
La copia de Rusia, una señal positiva
La nadadora también valoró la polémica surgida en el Europeo, cuando Rusia reprodujo un elemento de la coreografía española en la rutina libre. Lejos de interpretarlo como una afrenta, lo definió como «un honor» porque, a su juicio, demuestra que están trabajando correctamente.
«Nunca pensaba que Rusia nos iba a copiar porque siempre éramos nosotras las que mirábamos a ellas», reconoció Tió. La selección española pretende seguir avanzando hasta convertirse en un referente de la disciplina.
La catalana ve «un buen futuro» para la natación artística y considera que los resultados obtenidos, junto con el sistema de trabajo de Fuentes y del resto del equipo, pueden servir de ejemplo para los clubes y para las niñas que empiezan a practicar este deporte.