La selección española femenina de baloncesto se medirá este sábado a Alemania en el primer partido de preparación para el Mundial de Berlín. El encuentro llega después de 10 días de concentración en Madrid, una fase en la que el equipo ha trabajado los objetivos físicos y la adaptación a la intensidad del juego.
Miguel Méndez afronta la prueba con una idea clara: observar las respuestas del rival y extraer conclusiones para seguir construyendo el equipo. “Contra Alemania queremos escuchar más que hablar”, explicó el seleccionador en el último entrenamiento realizado en la capital.
España Alemania baloncesto femenino, una prueba para las pívots
El técnico español espera que el duelo permita medir el rendimiento de sus jugadoras interiores. Alemania también llega con ausencias, entre ellas varias jugadoras que compiten en la WNBA, pero conserva referentes como Marie Gülich y Luisa Geiselsöder.
“Será una buena prueba de toque para nuestras pívots”, apuntó Méndez. El preparador añadió que ambos equipos tratarán de analizarse mutuamente durante el partido, dentro de una preparación en la que todavía faltan varias jugadoras que formarán parte de la convocatoria definitiva.
Trabajo físico y construcción del equipo
La concentración en Madrid ha servido para recuperar el ritmo después de un periodo prolongado sin competición. Méndez explicó que, a diferencia de lo ocurrido antes del Europeo, las jugadoras llevaban bastante tiempo paradas, por lo que el cuerpo técnico ha dado prioridad a la carga física y a la adaptación al ritmo de juego.
“Estamos trabajando mucho en básicos, en lo que queremos construir”, señaló el seleccionador. La incorporación progresiva de las ausentes, especialmente en las posiciones interiores, obligará a conectar el trabajo de los entrenamientos con la exigencia de los partidos.
El primer Mundial de Miguel Méndez
El partido ante Alemania también supondrá un paso previo para el debut de Méndez en un Campeonato del Mundo al frente de España. El gallego aseguró que afronta la cita “encantado” y con la misma disposición que sus primeros Juegos Olímpicos, en 2021, y su primer Eurobasket, en 2023.
“Lo juego con mucha ilusión, con las orejas y los ojos muy abiertos”, remarcó. El técnico confía en apoyarse en la experiencia de la Federación Española y de varios de sus asistentes, que ya han participado en Mundiales.
Tras el entrenamiento de tres horas del miércoles, las jugadoras tenían prevista una tarde de descanso para recuperarse y disfrutar del eclipse solar. El jueves, el equipo afrontará un viaje largo y reservará parte de la tarde para tratamientos de fisioterapia y recuperación.