En una emocionante jornada de fútbol, el Real Oviedo logró una victoria crucial al vencer 1-0 al Sevilla, asegurando su lucha por la permanencia en LaLiga EA Sports. Por otro lado, el Deportivo Alavés también encontró un punto vital en su pelea por la salvación, tras empatar 2-2 contra Osasuna en la jornada 30.
El triunfo del Real Oviedo en el Carlos Tartiere
El debut de Luis García Plaza en el banquillo del Real Oviedo no fue tan positivo como se esperaba, aunque el equipo local se aferró a la permanencia en este Domingo de Resurrección. El primer gol llegó de la mano de Fede Viñas, quien, con un cabezazo tras un saque de esquina, adelantó a los suyos a la media hora de juego. La situación del Sevilla se complicó aún más cuando Nianzou fue expulsado tras una falta como último defensor.
Con la inferioridad numérica, el Sevilla intentó reaccionar en la segunda parte gracias a los cambios de Luis García, pero el Oviedo mantuvo su ventaja y se defendió con orden, evitando que los andaluces generaran peligro. A pesar del corto marcador, el equipo local logró sostener el resultado y se quedó con una victoria que lo mantiene con vida en Primera División. Con solo una victoria en sus últimos nueve partidos, el Sevilla se queda con 31 puntos, mientras que el Oviedo suma 24.
El Deportivo Alavés logra un punto agónico
En Mendizorroza, el Deportivo Alavés también tuvo su dosis de emoción al igualar 2-2 con Osasuna gracias a un penalti convertido por Lucas Boyé en el minuto 91. El encuentro estuvo lleno de tensión y reflejó la esencia de la lucha por la permanencia que caracteriza a los equipos vascos. Osasuna empezó fuerte y se adelantó rápidamente con un gol de Valentin Rosier a los cuatro minutos de juego.
Toni Martínez logró igualar el marcador justo antes del descanso, lo que avivó las esperanzas de un Alavés que se vio presionado por el buen rendimiento de los visitantes. La entrada del internacional Víctor Muñoz cambió la dinámica del partido, pero el Alavés se defendió con determinación. Sin embargo, en el minuto 80, un penalti cometido por Nahuel Tenaglia le dio la oportunidad a Ante Budimir de poner a Osasuna nuevamente al frente.
A pesar de la adversidad, el Alavés no se rindió y, en una jugada desafiante, logró obtener otro penalti a favor cuando Toni Fernández fue derribado por un pisotón del defensa visitante. Lucas Boyé, que acababa de entrar al campo, no desaprovechó la oportunidad y convirtió la pena máxima, asegurando así un punto valioso para su equipo.
