Este sábado, el Barça Femení ha marcado un nuevo hito en su historia al conseguir en Oslo, Noruega, su cuarta Liga de Campeones Femenina. Este triunfo no solo permite al equipo recuperar el título europeo tras la decepcionante experiencia en Lisboa en 2025, sino que también completa el segundo póker en la historia de la sección.
Una temporada histórica para el Barça
Con este logro, las blaugranas cierran la temporada 2025/26 con los cuatro títulos más importantes en sus vitrinas: Supercopa de España, Liga F Moeve, Copa de la Reina y UEFA Women’s Champions League. La última de estas conquistas se logró tras una contundente victoria por 4-0 contra el OL Lyonnes en el Ullevaal Stadion, destacando los dobletes de Ewa Pajor y Salma Paralluelo, así como una notable actuación de la portera Cata Coll.
La consolidación de un equipo ganador
La hazaña del equipo dirigido por Pere Romeu tiene un significado especial, ya que representa no solo un nuevo éxito, sino una confirmación del crecimiento continuo del proyecto. Dos años después de conseguir el primer póker de la historia en Bilbao, también ante el OL Lyonnes, el Barça demuestra que aquel triunfo fue un peldaño más en su ascendente trayectoria en el fútbol femenino.
Dominio nacional y nuevos desafíos
La entidad blaugrana ha dominado el fútbol español durante años, y este nuevo póker refuerza a una generación que ha hecho de la excelencia su norma. En enero, el equipo levantó la sexta Supercopa de España tras vencer al Real Madrid (2-0) en la final celebrada en Castellón, con goles de Esmee Brugts y Alexia Putellas, ampliando así su hegemonía en el ámbito nacional.
Éxitos en la Liga F Moeve y la Copa de la Reina
La Liga F Moeve no fue la excepción, con las blaugranas asegurando el campeonato en abril al derrotar al RCD Espanyol (1-4) en la Ciutat Esportiva Dani Jarque, logrando su séptima Liga consecutiva y la undécima en total. Este éxito se produjo a pesar de importantes lesiones, incluida la de larga duración de Aitana Bonmatí, y se sustentó en la aparición de nuevas estrellas como Clara Serrajordi, la consolidación goleadora de Clàudia Pina y el liderazgo de Alexia Putellas.
Un camino hacia la perfección
El tercer paso hacia una temporada perfecta se dio hace una semana en Las Palmas de Gran Canaria, donde el Barça conquistó su duodécima Copa de la Reina al vencer al Atlético de Madrid (3-1) en una final que resolvieron antes del descanso gracias a los goles de Clàudia Pina, Esmee Brugts y Salma Paralluelo. Este triunfo permitió al equipo acercarse a la repetición del histórico póker de 2024.
Un contexto desafiante
La victoria en Oslo se enmarca en un contexto desafiante, ya que la temporada comenzó con Pere Romeu en su segundo año como entrenador, tras haber tomado el relevo de Jonatan Giráldez. Además, el equipo tuvo que adaptarse a la ausencia de algunas piezas clave y enfrentarse a la presión constante que conlleva ser un equipo que siempre debe ganar.
Una mezcla de experiencia y juventud
Lejos de ceder ante estas dificultades, el Barça ha respondido de manera contundente, combinando la experiencia de jugadoras como Alexia Putellas, Patri Guijarro, Irene Paredes, Mapi León y Cata Coll, con la frescura de nuevas generaciones formadas en La Masia y el impacto de futbolistas como Ewa Pajor, Clàudia Pina, Salma Paralluelo y Caroline Graham Hansen. Esta fusión ha permitido que la ambición del vestuario se mantenga intacta.
Un mensaje para Europa
Dos años después de conseguir su primer póker en Bilbao, el Barça Femení ha vuelto a alcanzar la cima. Con este nuevo éxito, envían un mensaje claro al resto de Europa: el equipo que conquistó el continente ya no es una sorpresa ni un proyecto en desarrollo. Se ha convertido en una realidad consolidada y en una potencia que continúa ampliando su legado en el fútbol femenino.
