Los clubes latinoamericanos avanzan hacia modelos variados de propiedad y gobierno, sin que la región se dirija hacia una única fórmula. Es la principal conclusión del informe Del club como comunidad al fútbol como industria, elaborado por el Instituto de Ciencias Aplicadas al Deporte (ICAD), con sede en Madrid.
El estudio vincula la evolución de cada entidad con su propia dinámica institucional y con la situación del país al que pertenece. Por eso, el análisis no dibuja un destino común para el fútbol de América Latina.
Distintas vías para los clubes latinoamericanos
Durante buena parte del siglo XX, los clubes de la región funcionaron como asociaciones creadas por sus propios miembros y sin una finalidad lucrativa. La profesionalización del fútbol, entre las décadas de 1930 y 1940, situó la sostenibilidad económica entre sus principales retos.
Desde entonces, los distintos países han adoptado respuestas diferentes. Brasil, Colombia, Perú y Uruguay han abierto sus estructuras societarias mediante herramientas diversas, mientras Argentina y Paraguay han conservado una posición institucional contraria a esa apertura.
El crecimiento del negocio audiovisual y el movimiento internacional de capitales ampliaron después las alternativas. Entre ellas figuran las sociedades anónimas deportivas, la gestión delegada y la privatización mediante contratos sometidos al derecho común.
El límite de las sociedades anónimas deportivas
El informe señala que el avance de las sociedades anónimas deportivas se encontró con obstáculos federativos, judiciales y asociativos. Al terminar la investigación, el ICAD no verificaba conversiones efectivas en la región.
El documento también contrasta la experiencia latinoamericana con los sistemas de España, Alemania, Inglaterra y la MLS. En España recuerda el mandato de la Ley del Deporte de 1990, que impulsó la transformación de los clubes en sociedades anónimas deportivas.
La Ley del Deporte de 2022 modificó después ese planteamiento al permitir de nuevo la participación de clubes asociativos y admitir que la regulación anterior no había solucionado los problemas que pretendía abordar.
El ICAD está presidido por el empresario Juan Abelló y cuenta con un Consejo Asesor encabezado por el expresidente del Tribunal Constitucional Pedro González-Trevijano. La institución combina ciencia y formación universitaria para apoyar la gobernanza, la gestión deportiva, la profesionalización, la inversión y la rendición de cuentas ante socios y comunidades.