El duelo entre Baskonia y Joventut dejó al equipo vitoriano fuera de la final de la Supercopa Endesa y a su entrenador, Paolo Galbiati, señalando la falta de rodaje como uno de los problemas de la semifinal disputada en el Olímpic de Badalona. El técnico italiano también elogió al conjunto verdinegro y a su afición.
Galbiati explicó que el Baskonia solo había completado tres entrenamientos con la plantilla al completo. «Pecamos de falta de preparación física, aunque no tiene que ser una excusa», manifestó en la rueda de prensa posterior al encuentro. El preparador resumió el desgaste con otra expresión: «hemos terminado cortos de aire».
Baskonia y Joventut, con lecturas opuestas de la semifinal
El entrenador destacó el esfuerzo de sus jugadores y puso el foco en el proceso de adaptación de los recién llegados. Algunos apenas acumulaban dos sesiones y un partido de preparación, mientras que Tadas Sedekerskis se había perdido casi toda la pretemporada.
«Los nuevos tienen que aprender qué es la Liga ACB y la Euroliga, que son dos de las competiciones más bonitas», afirmó Galbiati. El técnico considera que el grupo tiene talento y confía en que el trabajo permita acelerar su evolución.
En su análisis del partido, lamentó el acierto exterior del Baskonia. Tras un buen comienzo, el equipo falló 14 triples y, según su valoración, concedió 38 puntos con algunas faltas provocadas por la falta de conocimiento entre sus jugadores.
Galbiati atribuyó parte del rendimiento defensivo al nivel mostrado por el Joventut, al que definió como un equipo bien construido, con veteranos y jugadores trabajadores. También resaltó las actuaciones de Ricky Rubio y Nico Laprovittola.
El Baskonia afronta por delante 72 partidos y un calendario con pocos entrenamientos, una circunstancia que el técnico italiano considera un reto para integrar a los nuevos jugadores y reforzar la confianza del grupo.