Ángel María Villar defendió este martes a Gianni Infantino y expresó su deseo de que España acoja la final del Mundial 2030. El ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) realizó estas declaraciones durante una nueva edición del World Football Summit, celebrada en Madrid.
Villar considera injustas las críticas al presidente de la FIFA por la retirada de una sanción al jugador estadounidense Folarin Balogun. Según explicó, la decisión corresponde al comité de competición del torneo y no directamente a Infantino.
Ángel María Villar quiere la final en España
El antiguo dirigente de la RFEF también se refirió a la propuesta de permitir la entrada de inversores privados en la Copa del Mundo. Aseguró que no le convence, aunque interpretó el planteamiento como una alternativa sometida al debate dentro de la FIFA.
Sobre la sede del partido decisivo de 2030, Villar afirmó que le gustaría que se jugara en España y que haría todo lo posible para lograrlo. Al mismo tiempo, aceptó que el órgano rector del fútbol mundial pueda considerar más adecuada otra opción.
Villar, que presidió la RFEF entre 1988 y 2017, defendió la gestión de Infantino y destacó el resultado del último Mundial, con estadios llenos y el título conquistado por España.
Villar cuestiona la actuación del TAD en el caso Negreira
Preguntado por el caso Negreira, el ex presidente federativo sostuvo que José María Enríquez Negreira podría haber evitado la situación si hubiera informado de sus vínculos con un club mientras ocupaba un puesto en la estructura arbitral.
Villar señaló que otros equipos también recurrieron a exárbitros para asesorar a sus jugadores sobre la actuación de los colegiados. Sobre la posible responsabilidad deportiva, reclamó conocer toda la documentación antes de fijar una posición y cuestionó la independencia del Tribunal Administrativo del Deporte.
Durante el encuentro recordó igualmente la sanción de cierre del Camp Nou por el lanzamiento de una cabeza de cochinillo a Luis Figo. Villar justificó entonces el levantamiento de la clausura por la aplicación de una norma posterior más favorable.
El exdirigente aseguró que su mayor orgullo al frente de la RFEF fue la construcción de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, inaugurada en 2003 con financiación privada y pública.