Alcaraz en París ya está en tercera ronda. El tenista español derrotó al estadounidense Alex Michelsen por 7-6(4) y 6-3 en su estreno en el último ATP Masters 1000 de la temporada, después de adaptarse a una pista más rápida y sin haber podido entrenarse allí.
El murciano, campeón recientemente en Viena, se enfrentará al italiano Matteo Berrettini en la siguiente eliminatoria. El torneo parisino no se le ha dado bien en anteriores participaciones y llega en un tramo de calendario que también incluye las Finales ATP de Turín y la Copa Davis.
Alcaraz en París resuelve un primer set exigente
Michelsen volvió a ofrecer una resistencia notable, como ya hizo hace un mes contra el español en Tokio. Alcaraz logró romper primero, aunque el estadounidense recuperó de inmediato la desventaja y llevó la manga al desempate.
El estadounidense llegó a situarse con ventaja de 1-4, pero el español respondió con seis puntos consecutivos para cerrar el set. En la segunda manga, Alcaraz fue imponiendo poco a poco su lectura del partido y consiguió la ruptura decisiva en el octavo juego.
El triunfo permite al español seguir adelante en un torneo que afronta con aspiraciones renovadas tras su reciente victoria en Viena.
Jódar conserva sus opciones para Turín
La jornada también tuvo consecuencias en la pelea por las Finales ATP. Rafa Jódar, eliminado el martes en segunda ronda, continúa con posibilidades de entrar en el torneo de Maestros gracias a la derrota del australiano Álex de Miñaur ante el argentino Tomás Martín Etcheverry por 7-6(2) y 6-3.
La competición de Turín comenzará el domingo 15 de noviembre. Novak Djokovic tampoco podrá alcanzar su 17ª participación, después de perder ante el australiano Rinky Hijikata por 2-6, 6-3 y 6-3 cuando necesitaba llegar al menos a semifinales en París.
Taylor Fritz y Tommy Paul son ahora los jugadores que pueden impedir que Jódar, de 20 años, consiga una plaza en las Finales ATP.
La jornada parisina dejó también la eliminación del número uno mundial, Alexander Zverev, frente a Lorenzo Musetti por 7-6(5) y 6-2. El alemán, molesto por las preguntas sobre su liderato, declaró: «Creo que soy el único número uno que tiene que explicar tantas veces que me siento bien como número uno. Estoy donde me merezco», según recogió la información del torneo.