Adriana Cerezo afronta este fin de semana el Open de Polonia, en Varsovia, después de ganar el domingo el torneo de Alemania, celebrado en Hamburgo. La taekwondista española pretende acumular combates que le acerquen a las finales de temporada del Grand Prix de París.
La madrileña, que logró la plata olímpica en Tokio con 17 años, asegura que su meta pasa por mantenerse en crecimiento y competir al máximo. «No tengo nada aprendido ni mucho menos, aunque cada vez tengo más claro que quiero dedicar mi vida a intentar ser la mejor del mundo o intentar llegar a mi máximo nivel», reconoció en una entrevista difundida por el club Hankuk.
Adriana Cerezo prepara el Open de Polonia
El Abierto polaco será el siguiente paso para una deportista que ya fue campeona de Europa en 2021 y 2024. Cerezo encara la cita de Varsovia con la intención de «ir sumando combates» y conseguir la clasificación para las finales del Grand Prix de París.
La española también habló de la exigencia de disputar su tercer ciclo olímpico consecutivo en categoría absoluta. A su juicio, se trata de un recorrido prolongado, con etapas mejores y peores, en el que no conviene dar por terminado el trabajo cuando las cosas marchan bien ni considerar que todo acaba cuando llegan las dificultades.
El papel de Jesús Ramal entre competiciones
Cerezo elogió la labor de su entrenador, Jesús Ramal, al que definió como «el mejor del mundo» para organizar los periodos entre torneos. El taekwondo obliga en ocasiones a encadenar viajes y, según explicó, los ajustes técnicos y tácticos resultan decisivos para progresar de una competición a la siguiente.
La deportista también dejó claro que el taekwondo seguirá formando parte de su vida cuando abandone la competición. «Lo que tengo claro es que quiero que, cuando termine mi carrera deportiva, no sea con un rechazo al taekwondo. El taekwondo va a estar siempre en mi vida», afirmó.